| Cuando nacieron los humedales Por Leandro Matos (AIN)
La Convención Ramsar, en alusión a la ciudad iraní del
mismo nombre, define los humedales de una manera tan explícita que hasta pudiera pensarse
que constituye un permanente llamado a su preservación.
Son extensiones de marismas, pantanos y turberas,
o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial,
permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas
las extensiones de agua marina, cuya profundidad en marea baja no exceda de seis
metros.
De acuerdo con lo anterior, se estima que por lo menos 570
millones de hectáreas, un seis por ciento de la superficie terrestre, están ocupadas por
los humedales, los cuales se extienden desde las tundras hasta los trópicos.
La importancia de su conservación radica en que son la cuna
y el almacén genético de la diversidad biológica, proveedores de agua y alimentos, y
representan la base de la supervivencia de numerosas especies de plantas y animales.
En la práctica, establecen zonas estratégicas de refugios y
reproducción.
Es más, son ecosistemas que muestran una elevada capacidad
para adaptarse a los cambios de las condiciones ambientales, lo cual es vital para
numerosas especies y para los servicios que brindan a las comunidades humanas relacionadas
con ellos.
Pero, desafortunadamente, en las últimas décadas, como
consecuencia de las actividades humanas no enfocadas hacia la sostenibilidad, muchos han
desaparecido o han sido intensamente degradados.
El hecho obedece al mal manejo de sus aguas, la desecación,
la contaminación, la sobre explotación de sus recursos, la expansión de la frontera
agrícola, la construcción de infraestructuras para el transporte, el turismo y las
urbanizaciones.
La ausencia de figuras de protección para tales ecosistemas
favorece el proceso de su degradación con la consiguiente afectación para la diversidad
biológica.
Incluso, influyen en la extinción de numerosas especies que
dependen muy estrechamente de esas zonas húmedas, particularmente las aves acuáticas.
Es evidente que su conservación tiene que ser consecuente o,
de lo contrario, el cambio climático ganará la batalla contra la especie humana.
Novedoso proyecto contra especies exóticas invasoras
Lino Luben Pérez
La Habana, 5 feb (AIN) Expertos del Centro de Información, Gestión
y Educación Ambiental presentaron un nuevo proyecto para mejorar la prevención, control
y manejo de especies exóticas, invasoras en ecosistemas vulnerables en Cuba.
Los especialistas ofrecieron pormenores de la iniciativa, aprobada
por el Fondo Mundial Ambiental, en un taller efectuado en el municipio de San Antonio de
los Baños, de la provincia de La Habana, al que asistieron representantes de 30
instituciones nacionales y consultores regionales del Programa de la ONU para el
Desarrollo.
Dalia Salabarría, del grupo de autores, informó a la AIN que en el
encuentro comenzó la fase de elaboración detallada del documento, que prevé
salvaguardar la diversidad biológica de importancia global en ecosistemas vulnerables,
mediante el desarrollo de capacidades.
Para su aplicación seleccionaron siete áreas de trabajo en el
país, que comprenden sus dos humedales más importantes, la Ciénaga de Zapata y el Delta
del Cauto, además de ecosistemas montañosos y productivos, y las zonas costeras.
Igualmente escogieron especies vegetales y animales, priorizados por
su mayor impacto en la Isla, entre ellas, marabú, casuarina, cayeput, en la Ciénaga de
Zapata, y malangueta, tulipán africano y otras.
En el segundo caso figuran la claria o pez gato, mangosta, búfalos
de agua, ratas, el perro, el gato y el puerco jíbaro, el pez león, el mejillón verde y
plagas que afectan los cultivos.
Además de los impactos negativos que algunas de esas especies
tienen para la biodiversidad nativa de Cuba, la economía y la salud humana, en el
proyecto será evaluada la repercusión positiva y de importancia económica del uso de
muchas de ellas.
Se prevé que tenga una duración de cuatro a cinco años, y sus
resultados serán de extraordinario valor para la prevención, control y manejo de las
especies exóticas invasoras.
Plantarán en Bolivia diez millones de árboles
La Habana, 3 feb (AIN) El presidente de Bolivia, Evo Morales,
anunció hoy que prevé emitir un decreto para que los ciudadanos de su país siembren
diez millones de árboles en el Día Internacional de la Madre Tierra, el próximo 22 de
abril.
Morales se refirió al tema durante el acto de inauguración
del año académico del Colegio Militar del Ejército, donde pidió el apoyo de los
militares para formar científicamente a sus miembros en la protección del medioambiente
y apoyen la reforestación del país.
Según el Jefe de Estado, citado por Efe, Bolivia cuenta en
este momento con 4,5 millones de posturas de árboles y trabajan para contar con 10
millones, si bien apuntó que considera ya una actitud responsable con el planeta el que
al menos 1 millón de árboles sean sembrados ese día en la nación andina.
Para el 22 de abril, el Presidente boliviano ha convocado a
las organizaciones sociales, indígenas, ecologistas, científicas y a gobiernos que
quieran asistir a una conferencia mundial de los pueblos sobre el cambio climático en la
central ciudad de Cochabamba.
Según Morales, al menos 15 mil delegados confirmaron su
presencia en el evento, además de representantes gubernamentales de países de África,
Europa, Asia y Latinoamérica.
También reiteró sus críticas a las políticas de
desarrollo capitalista "ilimitado, irracional" que, a su juicio, destrozan la
Madre Tierra y pidió que los centros de estudios militares y universitarios enseñen la
protección del medioambiente.
Rechaza Caricom que crucen
sus mares desechos nucleares
La Habana, 3 feb (AIN) Ante la próxima partida de un nuevo
buque con productos nucleares desde el Reino Unido hacia Japón, la Comunidad del Caribe
(Caricom) rechazó una vez más el uso de sus aguas jurisdiccionales para transportar esos
peligrosos desechos.
En una declaración oficial, emitida desde Roseau, capital de
Dominica, el bloque manifestó gran preocupación por el peligro que representa para el
área el paso de materiales radioactivos a través del mar Caribe, principal fuente de
actividad socioeconómica de sus 15 Estados miembros.
Según PL, también el grupo exigió a las partes
involucradas poner fin a esas prácticas por los efectos negativos que ocasionan a las
personas, fauna marina y al medio ambiente de la zona.
Recuerda la nota que los países industrializados llevan más
de 20 años utilizando la región para movilizar desperdicios altamente tóxicos, a pesar
del continuo repudio de la Comunidad que teme además un posible accidente o ataques
terroristas contra esos cargamentos durante la travesía.
Durante la tercera cumbre Cuba-Caricom, celebrada en 2008,
los líderes del grupo acordaron declarar al mar Caribe como un área especial de
desarrollo sostenible.
Con ese objetivo, se comprometieron a dejar ese espacio libre
de desechos nucleares e incluyeron el tema en el listado de preocupaciones especiales de
seguridad que presentaron ante Naciones Unidas en junio último.
|