Violencia Sexual
Tomado de http://infomed.sld.cu

 
Violencia sexual

La sexualidad vivenciada de manera responsable es fuente de grandes satisfacciones y enriquecimiento emocional, pero cuando se asume de forma impensada, sin valorar ni medir las consecuencias de esos actos, puede convertirse en promotora de angustias, sufrimientos y equivocaciones lamentables.

Por: Aloyma Ravelo

La violencia sexual es la acción que obliga a una persona a mantener contacto sexualizado, físico o verbal, o a participar en otras interacciones sexuales con una persona o que obligue a mantener relaciones con terceros, mediante el uso de la fuerza, la intimidación, la coerción, el chantaje, el soborno, la amenaza, la manipulación o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad personal.

La niña, la adolescente, la joven, la adulta, en fin, la mujer es, por lo común, la principal víctima de la violencia sexual.

María Inés es una mujer de 34 años con dos hijos varones pequeños. Siente que odia el sexo por las múltiples veces que su marido la obliga a tenerlo sin que ella lo desee. Es más, ya nunca lo desea. Le tiene una particular aversión a esa actividad que hace mucho tiempo rechaza. Pero nunca dice que no. Piensa María Inés que es una de sus obligaciones como esposa, impuesta por los márgenes matrimoniales.

Su marido es un hombre violento y ella teme, con su negativa, arreciar su furia. Se presta, tranquila y sedosamente, a una manipulación sexual que, sin chistar, asume. Si se le explicara a esta mujer ama de casa, que está siendo víctima de violencia sexual se quedaría con la mirada un tanto perdida y dijera: ¿quién, yo?

No es conocida, exactamente, la incidencia de este tipo de violencia dentro o fuera del matrimonio, debido a que muchas mujeres no saben que están actuando con ellas de manera violenta al obligarlas al acto sexual contra su voluntad. Es, además, un abuso que queda silenciado ya que las mujeres, por lo común, no hablan del asunto.

Maltrato sexual
En entrevista exclusiva, el Dr. Alejandro Caral, especialista de Primer Grado de Medicina Legal, aporta importantes comentarios sobre el maltrato sexual hacia el sexo femenino.

Muchas personas creen que la violencia sexual no es la más frecuente con relación a los demás tipos de violencia, como es la física o la psicológica, por ejemplo; sin embargo, los estudios que se realizan en Cuba y en el resto del mundo demuestran que puede ser tan común como las otras. Opina el experto que esta realidad obedece a que “las mujeres ocultan celosamente estos sucesos de sus vidas por tratarse, en primer lugar, de la intimidad de cada una de ellas y, en segundo, porque generalmente tienen temor a la censura social debido al ”sentimiento de culpa” que experimentan cuando son agredidas. También, tiene mucho que ver que las víctimas no han aprendido a reconocer la situación como violenta y el desconocimiento que existe de su derecho a la denuncia”.

Según estadísticas de la UNICEF, en América Latina, sólo uno de cada tres casos de abusos sexuales son denunciados, y el 80% de estas denuncias corresponden a niñas y adolescentes.

El especialista del Instituto de Medicina Legal, quien también es vicedirector de los Servicios Médicos Legales, señala que entre los diversos tipos de maltrato sexual se encuentra la violación o su intento y que esta forma de violencia repercute más allá del propio hecho violento, ya que atenta contra la libertad y la dignidad de las personas y genera una compleja gama de trastornos de la integridad de la víctima y en su entorno familiar, laboral, educacional y social.

Leyes que protegen
En Cuba la Ley Penal preserva a la población de estos tipos de manifestaciones de violencia y son varios los delitos que se caracterizan a partir de la actividad sexual. El Código Penal en el Título XI: “Delitos contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales y contra la familia, la infancia y la juventud”, aparecen recogidos todos los delitos que pueden cometerse en esta esfera, donde se incluyen:

  • Capítulo 1: Delitos contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales, donde están comprendidos la violación, la pederastia con violencia, los abusos lascivos, el proxenetismo y trata de personas y el ultraje sexual.
  • Capítulo 2: Delitos contra el normal desarrollo de la familia.
  • Capítulo 3: Delitos contra el normal desarrollo de la infancia y la juventud.

En el Código Penal aparece, en detalle, cada uno de los conceptos de estos delitos. También en la Resolución del Consejo de Estado que aprueba y pone en vigor el “Plan de Acción Nacional de Seguimiento de la Conferencia de Beijing”, se pone de manifiesto la voluntad política para eliminar toda forma de opresión por razones de clase, género y raza.

Frecuencia y características
En su Tesis de Maestría “Caracterización de la violencia sexual desde una perspectiva de género... ” realizada recientemente, el Dr. Alejandro Caral identifica las características sociodemográficas de la víctima y el victimario, según el sexo y las manifestaciones de violencia sexual más frecuentes.

El especialista examinó todos los expedientes judiciales radicados por causa de violencia sexual en el Tribunal Provincial Popular de Ciudad de la Habana. Estudió, en detalle, 206 víctimas, la mayoría mujeres y 196 victimarios hombres.

Las niñas fueron víctimas de abuso lascivo y corrupción de menores, mientras que las adultas jóvenes, víctimas de violación o su tentativa, y de proxenetismo. Las menores eran estudiantes y las adultas, solteras, de nivel primario y desocupadas, mientras que los victimarios fueron hombres jóvenes, solteros, desocupados, sin antecedentes penales ni trastornos mentales.

El especialista en el tema pudo constatar, según las pruebas, que la violación o su intento ocurren, por lo común, en la vía pública, de noche o madrugada, por un desconocido, empleando violencia física, mientras que el abuso lascivo y la corrupción de menores suceden generalmente de día, en domicilio ajeno al de la víctima, por alguien relacionado con el entorno interpersonal quien no utiliza la violencia física.

“Es importante señalar lo encontrado con relación al estado mental de los victimarios. Existe la creencia popular que el individuo que comete este tipo de delito es un enfermo mental o un loco, o una persona con trastornos en la esfera sexual”, señala el Dr. Canal y puntualiza: “En este estudio sólo el 0.86% del total de victimarios (un caso) se trataba de un enajenado mental”.

Otras investigaciones realizadas en diversos países coinciden que la mayor proporción de victimarios no tiene alteraciones en la esfera psíquica.

Otros datos de interés
La Dra. Gliceria Lleó y el Dr. Ernesto Pérez también especialistas del Instituto de Medicina Legal, realizaron igualmente una investigación sobre maltrato sexual y entre sus conclusiones señalan que las víctimas adultas de delito sexual suelen ser, en su mayoría, solteras, trabajadoras o estudiantes, menores de 30 años.

El estudio arroja, además, que los victimarios son hombres jóvenes, con edades similares a las de ellas, en su mayoría solteros, con un nivel de instrucción de enseñanza media, trabajadores, y los delitos se cometieron en lugares apartados en horario nocturno o de madrugada, utilizando métodos cruentos.

Si bien, en nuestro país, la violación o su intento no es frecuente como en otros países del área, y nuestras leyes resultan muy severas para quienes cometen este tipo de delito, pretendemos que este artículo sirva como llamada de alerta, sobre todo a las mujeres jóvenes, para que cuiden de colocarse en situaciones de riesgo.