La primera mecanógrafa cubana

 

Por Adelina Vázquez Noriega

La habanera Emilia de Córdova fue la primera mecanógrafa que ejerció como tal en Cuba. Antes había sido combatiente del Ejército Libertador, y al culminar la Guerra de Independencia obtuvo el primer empleo oficial concedido a una mujer en oficinas del gobierno cubano.

Emilia aprendió el oficio en una academia de mecanografía y taquigrafía que se fundó anexa al Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, donde se graduaron los primeros titulados en esas especialidades.

Ser mecanógrafa comenzó a ser por esa época una de las aspiraciones de las cubanas con posibilidades para pagar estos estudios pues, aunque los salarios no eran muy elevados, constituía una forma de independizarse económicamente y ganarse el sustento.

Está comprobado también que la primera oficina publica que contó con maquina de escribir en la Isla fue la de los Ferrocarriles Únicos, entidad que recibió uno de estos equipos desde Nueva York, enviado por un cubano llamado Frank Betancourt.

Precisamente, Betancourt fue el primer ciudadano nacido en Cuba que matriculó un curso de mecanografía en una escuela , igualmente de Nueva York, especializada en la enseñanza del entonces considerado difícil arte de escribir a maquina.

Frank A. Betancourt primer maestro de mecanografía en cuba