La vocación le venía en la
sangre: sus bisabuelos maternos fueron unos reconocidos y prestigiosos educadores en
Nuevitas. Incluso, en la escuela primaria Camilo Cienfuegos hay un busto del bisabuelo
José Salcedo López, pues en este centro fungió como director de 1921 a 1942.
En su época de preuniversitario, Maricela se
desempeñó como profesora de apoyo en una secundaria básica y en el propio ''Alvaro
Morell Alvarez'', pero no sabía que en poco tiempo lo haría en un lugar bien distante y
con gentes diferentes.
Apenas matriculó a fines de 1977 la
Licenciatura en Educación, especialidad de Biología, en el Instituto Superior
Pedagógico José Martí, la Revolución llamó a crear el Destacamento Internacionalista
de Maestros Ernesto ''Che'' Guevara. Su objetivo era impartir la enseñanza en Angola,
envuelta entoncesen la guerra por mantener la independencia con el aporte solidario de
miles de combatientes cubanos.
''Nunca me había separado de mis padres, pero
sentí que me estaban llamando a mi también y dí mi disposición a integrar aquel
grupo'', recuerda hoy, cuando ya es una experimentada profesora de Zoología en el mismo
Pedagógico que la formó.
Fue seleccionada y en La Habana empezó una
capacitación acelerada de noviembre de 1977 a enero del siguiente año: por la mañana,
preparación militar; por la tarde, clases de la carrera; y por la noche,
superación política.
''Inolvidable la despedida que nos dio Fidel.
Tengo grabados en mi memoria los consejos que nos trasmitió, los cuidados que debíamos
tener, porque, salvo quienes nos dirigirían, todos éramos muy jóvenes.''
En abril de 1978 viajó a Angola y fue destinada
a enseñar en la capital, Luanda, por las noches, a combatientes de las FAPLA, a
trabajadores y a mujeres de la OMA (Organización de Mujeres Angolanas).
''Conocí allí el toque de queda. Empezaba a
las 12 de la noche. Así que a las 11 terminábamos y nos recogía un ómnibus para
regresar a los albergues. Sin embargo, otros compañeros míos del Destacamento
estuvieron en lugares más difíciles, en Huila, por ejemplo, donde el toque de queda era
desde las seis de la tarde y la guerra, cercana.''
Su labor se desarrollaba también en horas del
día. Con alumnos de primaria de la propia escuela donde por las noches -de lunes a
sábado- servía de maestra a adultos, guiaba a los niños en la vinculación del estudio
con el trabajo.
Un año estuvo en Angola aquel primer
contingente del ''Che' Guevara'', pero fue suficiente para Maricela, quien tiene a ese
tiempo como ''una experiencia inolvidable.''
''Fue tan linda aquella etapa, vi tantas
acciones hermosas de mis compañeros del Destacamento que he pensado escribirle al
cineasta Octavio Cortázar, quien dirigió la película 'El Brigadista', para incentivarlo
a realizar algo con aquel primer grupo de educadores internacionalistas en Angola.
''Sin aparentar nostalgia, considera la misión
en Africa como algo de lo más importante de su vida. ''Aunque ya me había decidido por
el magisterio, aquella experiencia fue fundamental para enraizarme en esta labor y
convertirme en maestra, lo que considero uno de los mayores logros que he tenido.''
La práctica de la docencia la llevó a seguir
con su aporte internacionalista de diferente forma. Después del regreso de Angola,
Maricela intruyó a estudiantes del Pedagógico José Martí que integraron el
Destacamento en otras convocatorias, y también
a jóvenes africanos -de Angola, Zimbabwe, Guinea, Mozambique- que allí se titularon.
''Me he sentido muy feliz dándole clases a
ellos. Se alegraban mucho cuando les decía que fui maestra en su continente.''
Más de 300 muchachos y muchachas vistieron
desde La Habana, en 1978, el uniforme del Primer Destacamento Internacionalista de
Maestros Ernesto ''Che'' Guevara.
Aquel uniforme usado, guardado con orgullo y
satisfacción, es una reliquia que Maricela conserva con amor de una etapa importante y
solidaria de su vida.