Entérese     

por Margarita Carmona

 

Los ponis parecen ‘’de mentira’’

Un caballito que mida 86, 4 centímetros es un enano. Pero ese no es su nombre oficial, se les conoce como poni y son un encanto para la vista y la fascinación de los niños.

Por su tamaño los ponis se dividen en dos categorías, los que ingresan a la A miden 86,4 centímetros, en tanto los de las B son más grandes, pueden medir entre 86,4 a 96,5 centímetros. Un caballo para que sea poni debe tener de alzada menos de 1,48

De estas criaturas se sabe que son antepasados de los actuales caballos, ya que estos animales eran originalmente muy pequeños. Fueron creciendo en la misma medida que el hombre logró domesticarlos y hacerlos trabajar.

Existen al menos 55 especies de ponis y su origen está en Inglaterra, donde vive el tipo Shetland, considerado el más diminuto y cuyo tamaño va de los 70 centímetros a los 106 centímetros hasta la cruz.

La raza más antigua es la Exmoor, muy utilizada por los antiguos pobladores de Inglaterra antes de la ocupación romana del archipiélago. Eran ideales para trabajar en terrenos difíciles.

Los sementales poni son capaces de criar a los 2 años de edad, sin embargo en cautiverio se espera que tengan entre 3 y 4 años de edad antes de permitirles reproducir, entre otras razones porque a muchos machos no les descienden los testículos al escroto hasta los 3 años de edad.

En la mayoría de los casos es la yegua y no el semental el que determina el tamaño de las crías, sin embargo y muy a pesar de su tamañito, el período normal de gestación es de 320 días.

Eso sí, el parto es sumamente rápido, unos 10 minutos a partir de las primeras contracciones, y a las dos horas de estar ya en este mundo el potrillo comienza a amamantarse con avidez.

Desde su nacimiento son animales sumamente delicados por lo que requieren cuidados especiales y una buena inversión de tiempo y paciencia para que se desarrollen sanos, porque ‘’crecer’’, lo que se llama ‘’crecer’’ no lo harán nada más que hasta los 1,48 centímetros.

El cotorreo de los loros

¡Que pena, pero aquí vamos a desencantar a muchos! Atención dueños de los loros parlanchines y también a sus admiradores, pero la cruda verdad es que ni loros ni cotorras hablan. Es un lindo mito, pero mito al fin.

Estas encantadoras aves y en particular el loro imita el habla humana, gracias a la forma de su lengua carnosa.

A diferencia de otros pájaros, la lengua del loro es redonda, carnosa y muy movediza, pero claro, tiene su arte, pues sabe utilizarla con gran habilidad para extraer las semillas y granos que son su principal fuente de alimentación, además de hojas y frutas.

Loros, cotorras y periquitos se alimentan fundamentalmente de semillas de girasol, manzanas, otras frutas y pan con leche que les encanta.

Sin caer en el extremo de hablar en contra de la fama de los loros, aceptemos que es un gran imitador y que no entiende lo que dice. Sin embargo tiene buena memoria, sabe qué sonidos debe imitar cuando tiene hambre, llega alguien o cuando percibe que sus gracias dan gracia.

La capacidad de muchos loros para imitar la voz humana y otros sonidos es uno de los motivos de su popularidad como mascotas y también su principal enemigo.

La demanda del comercio de aves de jaula y la pérdida de hábitat son las causas principales de que muchas especies de loros estén consideradas como animales amenazados.

En la mayoría de los países su captura, exportación e importación está estrictamente regulada, pero cada año miles de aves son enviadas a Europa y Norteamérica, tanto legal como ilegalmente, y muchas de ellas ni siquiera sobreviven al viaje.

Loro es el nombre común que se aplica a unas 340 especies de aves de brillante colorido que incluye entre otros a cacatúas, loritos, agapornis, guacamayos y periquitos

El mejor imitador de voces es el papagayo o loro gris africano, un ave de unos 30 centímetros de longitud, con el plumaje gris, excepto la cola, que es roja.

Estudios realizados con esta especie han demostrado que puede ser tan inteligente como los delfines y los primates.

La zona de distribución de los loros se extiende por todas las regiones tropicales del mundo y algunas especies llegan a las zonas templadas de los hemisferios norte y sur.

Las áreas de mayor diversidad son la cuenca del Amazonas, Australia, Nueva Guinea y las islas adyacentes. En África y el interior de Asia viven relativamente pocos grupos.

La mayor parte de los loros anidan en agujeros de los árboles, pero algunos utilizan termiteros, grietas en la roca o túneles que construyen en terraplenes.

La cotorrita o cotorra gris argentina, también llamada cotorra monje, construye un gran nido formado por palos en las copas de los árboles, como en las palmeras protegidas de Entre Ríos.

La mayoría de las especies crían por parejas, con algunas excepciones, como la ya mencionada cotorra gris argentina, que hace nidos comunales.

Las hembras de los loros suelen poner entre dos y cinco huevos y los polluelos nacen muy poco desarrollados, completamente desnudos, ciegos y francamente feos. Luego se ponen bonitos, vistosos y si se empeña, aunque aquí digamos lo contrario, ‘’habla’’ .

Comida con bulla

Cuando las paredes de una habitación son muy delgadas, no falta el chistoso que diga: ''aquí no se puede comer apio porque se enteran los vecinos...''

Y es que el apio está compuesto fundamentalmente por 95 por ciento de agua y una fibra resistente que es la que al parecer produce el ruido.

Pero también el apio es rico en potasio y sin que sea de las hortalizas más generosas en vitaminas, posee una buena dosis de B1, B2 y B6 que le otorgan propiedades sedantes y excelentes para la vista, el pelo y los huesos

Es considerado uno de los vegetales más ligeros que existen y el más indicado para incluir en las dietas de quieren bajar de peso.

Ojo con las fibras: corte el tallo del apio en pedazos chicos, pues tiene tantos hilos que de ingerirlos muy largos pueden causar problemas.

En 100 gramos de apio, solamente hay 16 calorías, con lo cual es verdad que no alimenta como otros vegetales, pero sí cumple una función que pocos logran: elimina el material sobrante del organismo, gracias a las ya nombradas fibras.

También es una magnífico diurético gracias a la riqueza de sus aceites esenciales.

Además de ser comido como ensalada y crema a base de leche, el apio como diurético o simplemente como parte de la dieta, puede combinarse con zanahorias y limón. ( Con pasar por la batidora batir un par de tallos basta).

Pero como el apio tiene un sabor muy fuerte la combinación perfecta debe ser de solamente una cuarta parte de apio y el resto de otros vegetales.

Si no quiere pasar tanto trabajo simplemente coma este verde vegetal como parte de otras ensaladas.

Un buen manojo de apio es el que está verde, sus tallos erguidos y las hojas saludables. El jugo de apio debe evitarse durante el embarazo por su alto contenido de apiña, que podría provocar un aborto.

Es miembro de la familia de las umbelíferas a la que pertenecen también el perejil y el hinojo.

Tiene la virtud de crecer en lugares húmedos y pantanosos. Es natural de Europa y el Extremo Oriente.

Es tan viejo el apio, que de él hablaron los antiguos ya teníamos griegos y romanos, y los chinos quienes siempre la usaron como medicina.

Se le señala muy efectivo en pacientes diabéticos, obesos, reumáticos, también los que presenten cálculos renales o de vesícula.

¡Que perlas!

En algunas naciones decir que alguien es una perla, significa que es en el mejor sentido de la palabra, o muy fresco o tremendo.

Gracias a la riqueza de nuestro idioma, también cuando anunciamos que nos fue bien, decimos que nos fue de perlas.

Y estos modos de hablar tienen relación precisamente con las perlas. Esa belleza, conocida como la "reina de las gemas".

Resulta la perla una auténtica maravilla de la naturaleza que ha sido usada como ornamento en América desde la etapa precolombina, pero también en otras latitudes, donde además de la perla tradicional existen de colores variados que llegan al negro.

La perla es el producto de una concha nácar o madre perla marina que se ha desarrollado, de manera natural, principalmente en aguas de mares colindantes con Australia, Japón, China, la Polinesia Francesa y México en las aguas del Pacífico.

Es a partir de la ostra Pinctada Margaritifera de la Polinesia que se produce la única variedad de perla negra. Pero también se ‘’producen’’ con la ayuda humana.

El ‘’naissain’’ consiste en un conjunto de ostras jóvenes que se sumergen durante tres años en aguas de una laguna que funge como campo de cultivo para las futuras perlas.

Posteriormente se abre con sumo cuidado el molusco y se le implanta en el cuerpo una pequeña perlita fabricada a partir de un molusco de agua dulce. Las primeras ostras sirven como si fueran ‘’vientres prestados’’ durante 18 meses. Así nacerá la nueva perla, aunque no siempre se logra: menos de la mitad de las ostras producirán una o dos bolitas.

Este tipo de cultivo se conoce como perlicultura

Tan complejo, delicado, trabajoso resulta crear perlas. Es por ello que cada pudiera costar en el caso de una pieza perfecta hasta 10 mil dólares.

En 1997 Japón era el mayor productor de perlas del mundo. En esa época llegaron a recaudar 500 millones de dólares por su venta, sin ningún tipo de montaje de joyería, eran puras.

¿Es medicamentosa la canela?

Segmento sobre Calidad de Vida

Por Miriam Zito (*)

Servicio Especial de la AIN

Aromatizante, medicinal y con poderes afrodisíacos para algunos, la canela constituye una de las más antiguas medicinas herbarias, mencionada en los textos chinos de hace más de cuatro mil años.

Abundante en las regiones tropicales, incluyendo Brasil, islas del Caribe, Madagascar y zonas de China e India, es originaria de Ceilán de donde se exporta hacia naciones europeas.

Perteneciente a la familia de las lauráceas, sus ramas se elevan erguidas recubiertas por numerosas hojas, de forma ovalada y color verde intenso, sumamente resistentes.

Más allá de su alta demanda como aromatizante para postres y acompañante de frutas en relleno de aves y carnes, sus características medicamentosas se aprovechan mediante cocimiento endulzado para el tratamiento de la artritis, los desórdenes menstruales, la diarrea, la hipotermia e hipotensión.

También se ha demostrado que la canela tiene acción antibacteriana, con efectividad sobre el Helicobacter pilori, causante de la mayoría de las úlceras gástricas.

Ampliamente demandada en la cocina tradicional junto a otras especies como el clavo, el laurel, el orégano o el tomillo, nadie puede prescindir de ella a la hora de preparar una apetecible natilla o un arroz con leche, momento en que al degustarlos, olvidamos sus innumerables aportes.

(* La autora es colaboradora de la AIN)

La quintaesencia de la cocina

A no ser los que no saben aún freír un huevo, todo el mundo conoce que para que la comida no se pegue, hay que revolverla.

Se refiere este consejo al complicado asunto llamado ‘’dorar’’.

Dorar tiene su truco y su historia. Comenzó en 1821 cuando el químico francés Joseph Proust ( 1754 - 1826) descubrió que las carnes tomaban otro sabor cuando se sometían al proceso de dorarlas un poco antes de cocinarlas.

El misterio radica en el minuto en que el alimento, - sobre una ligera capa de aceite - hace contacto con el metal del recipiente.

El calor que debe llegar a los 150 grados centígrados actúa sobre los aminoácidos y los azúcares de los alimentos y es cuando logramos, siempre revolviendo para que no se pegue, ese color dorado ocre que tan bien luce, huele y sabe y nos propicia además el jugo natural para la salsa .

Tanto entusiasmó a Proust su descubrimiento que le puso como nombre ‘’reacción de Maillard’’ en honor a su compatriota, el también investigador Louis Camille Maillard ( 1878 - 1936) quién estudió los alimentos.

Para dorar es imprescindible que el producto esté lo más seco posible, pues el agua acumulada estropea la maniobra. Tampoco se debe tapar la cazuela pues el vapor desprendido regresa a la carne, la humedece y puede pegarse.

Sobre el mito de las cazuelas se sabe que las mejores son las fabricadas de estaño, aluminio o hierro fundido. El acero inoxidable es mal conductor del calor, no así el cobre, con el cual no hay problema alguno de intoxicarse si se usa con moderación.

Saber estos detalles siempre proporciona habilidades nuevas y conocimientos. Pequeños detalles que ayudan, como el consejo para los que no saben freír un huevo: rocíe un discreto poquito de sal en el aceite y fría cuando esta mezcla ya esté echando humo.

Nunca trate de freír un huevo acabado de salir del refrigerador. Le pasará como con las carnes medio congeladas, se pegan.