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Aquí tienen ustedes seis consejos para quitar manchas.
Un consejo oportuno es que a partir de ahora, apunte las soluciones
preferentemente por orden alfabético, para tenerlas a mano cuando las necesite.
Manchas sobre telas:
-
De
azúcar caliente o almíbar: remoje la prenda en agua tibia o caliente. El azúcar
se derrite de inmediato, luego lave normalmente.
-
Barniz
para uñas: Golpee la mancha con un algodón húmedo de acetona, lave luego rápidamente
para evitar que la química de la acetona destiña el tejido.
-
Betún
para zapatos: sale si se lava pronto con detergente. De las manos, desaparece con
alcohol.
-
Cola:
remoje la tela en agua tibia o caliente hasta lograr derretir el pegamento, es
posible que deba repetir la operación varias veces para eliminarla poco a poco
y evitar que se propague. Lave después rápidamente.
-
Creyones
labiales: Deje la tela remojando en agua salada. Luego lave con detergente.
- Café: póngale inmediatamente hielo. Si la mancha es vieja, aplique una solución de alcohol y vinagre a partes iguales.
Los viejos trucos para resolver problemas no tienen necesariamente que
ser cosas de abuelitas.
Aquí tienen unos cuantos que podrán servirle tanto a hombres
como a mujeres. Y de paso, comience a enseñárselos a sus hijos. A todos nos
pueden hacen falta el día menos pensado.
El lugar donde se guardan prendas, el reloj y cadenas, - de cualquier material que estén fabricados- se preservan de la humedad si coloca un pedazo de tiza. Nunca deje su reloj sobre una superficie ‘’fría’’ como mármoles o cristales, es preferible apoyarlos sobre madera.
Si se puso dura la goma de pegar, agréguele como medida de emergencia unas gotas de vinagre. Revuélvala con la ayuda de un palillo.
Los
zapatos que crujen son un misterio, pero lo peor: da pena andar con zapatos
sonoros. Raye con la punta de una tijera las suelas chillonas, de forma
vertical y horizontal...y acabará con ese desagradable ruido.
Su
paraguas se conservará más tiempo si lo deja escurrir primero cerrado.
Muy
contrariamente a lo que se piensa, si lo deja secar abierto, la tela se
tensa demasiado. Cuando haya caído la mayor parte del agua, entonces ábralo
y déjelo al aire, nunca al sol.
Las
sombrillas para la playa deben lavarse con agua corriente antes de ponerlas
a secar para quitarles el salitre y la arena.