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Desde el inicio de la
invasión alemana a la URSS, las mujeres participaron como combatientes, en
igualdad de condiciones, en todas las ramas de la guerra, excepto como pilotos
de combate.
Este prejuicio sería cuestionado por las necesidades de la guerra y la
insistencia de varios miles de mujeres que contaban con experiencia de vuelo.
Así, Marina Raskova inició poco después de la invasión alemana una campaña de
convencimiento para crear unidades de pilotos de combate formadas íntegramente
por mujeres.
Raskova era la más conocida aviadora soviética y la primera mujer que obtuvo el
título de Héroe de la Unión Soviética por un vuelo sin escala de 6000 km desde
Moscú hasta el Extremo Oriente.
Esta campaña, las necesidades de la guerra y la experiencia de la propia
Raskova, en ese entonces mayor de la Fuerza Aérea Soviética, convencieron al
propio Stalin, que autorizó la formación de tres regimientos aéreos
exclusivamente femeninos a fines del verano de 1941.
Los tres se destacaron durante todo el curso de la Segunda Guerra Mundial, pero
fue el 588 Regimiento Aéreo de Bombardeo Nocturno el que recibió de los
alemanes el nombre de The Nachthexen las (brujas de la noche) que bombardeaban y
hostilizaban cada noche al ejército alemán.
LA escoba DE LAS BRUJAS
El 588 contaba con biplanos Polikarpov Po-2, que servía para la instrucción y el
entrenamiento de pilotos, pequeño y lento, pero muy maniobrable.
El U-2, como también era llamado, alcanzaba un máximo de 150 km /h y era más
lento que algunos cazas de la Primera Guerra Mundial. Era tan ligero que podía
volar casi a ras del suelo, convirtiéndose en la pesadilla de cada piloto
alemán. Tanto que el derribo de uno de estos biplanos otorgaba una medalla de la
Cruz de Hierro.
Sus armas eran 300 kg de bombas bajo las alas y una ametralladora montada en el
puesto del navegante, detrás del piloto, cuya función era puramente defensiva.
La táctica era simple, pero efectiva, consistía en volar por parejas a baja
altura, una vez cerca del blanco ascendían, apagaban el motor y descendían
planeando, dejaban caer sus cuatro pequeñas bombas y partían a toda velocidad
para buscar una nueva carga.
Dos de estas mujeres, Katia Ryabova y Nadia Popova cumplieron 18 misiones en
una sola jornada.
Cada noche atacaban campamentos, puestos de guardia, abastecimiento, aeródromos
y convoyes en la retaguardia alemana. Sus pequeñas bombas no causaban grandes
estragos, pero a nivel psicológico su función de hostigamiento, acoso y estrés
provocados por la tensión, el cansancio y el insomnio eran totalmente efectivos.
Un oficial alemán confesaba: "Nosotros no podíamos
entender que los pilotos soviéticos que nos causaban los mayores problemas eran
mujeres. Estas mujeres no temían a nada. Ellas venían cada noche en sus lentos
biplanos y durante ese tiempo no nos dejaban descansar".
El 588 combatió en el frente durante toda la ofensiva soviética, desde Ucrania
hasta Berlín. El 6 de enero de 1943 esta unidad recibió el reconocimiento por
sus servicios a la patria y fue premiado con el título honorífico de 46
Regimiento de Aviación de Bombardeo de la Guardia Tamana.
Al finalizar la guerra habían cumplido 23 672 misiones de combate y lanzado 3000
toneladas de bombas. La mayor parte de las sobrevivientes habían realizado mil
misiones de combate; 23 de ellas obtuvieron el título de Héroe de la Unión
Soviética y 47 murieron en combate. Fue el regimiento más condecorado de la
Fuerza Aérea Soviética en la Segunda Guerra Mundial.