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La contribución de la capital a la gesta del 26 Por Carlos Heredia Reyes En los preparativos y asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el aporte de la capital cubana fue importante. De los 61 combatientes caídos en ambas acciones, 42 nacieron o residieron dentro de los actuales límites capitalinos. Es decir, Ciudad de La Habana es, junto a Artemisa, uno de los territorios que más mártires dio a tan relevante gesta por la definitiva libertad de Cuba. Por ejemplo, del Cerro eran Raúl de Aguiar, Fernando Chenard Piña y Jacinto García Espinosa; de Centro Habana José de Jesús Madera Fernández, Miguel Oramas Alfonso, Gilberto Barón Martínez y Pablo Agüero Guedes, mientras que de Marianao provenían Hugo Camejo, Rolando San Román de la Llama, José Testa Zaragoza y Pedro Véliz Hernández, Atacantes los cuatro del cuartel de Bayamo. Pedro Marrero Aizpurúa nació en Playa, Raúl Gómez García vivió en 10 de Octubre, Julio Trigo López y Félix Rivero Vasallo, en San Miguel del Padrón, y Armando Valle López, en el Vedado. Otros combatientes caídos en las acciones habían nacido en diferentes provincias, aunque residían en la capital, como Abel Santamaría Cuadrado, Reemberto Abad Alemán, Manuel y Virginio Gómez Reyes, Boris Luis Santa Coloma, Marcos Martí Martínez, Juan Manuel Ameijeiras, Gildo Fleitas López, Gerardo Álvarez Álvarez y Juan Domínguez Díaz. La lista de mártires de la epopeya del 26 de Julio, vinculados en algún momento de sus vidas a Ciudad de La Habana, incluye también a Horacio Matheu Orihuela, Osvaldo Socarrás Martínez, Elpidio Casimiro Sosa, José Luis Tasende de las Muñecas, Andrés Valdés Fuentes y Víctor Escalona Benitez, así como a Rafael Freyre Torres, Luciano González Camejo, Ángel Guerra Díaz, Lázaro Hernández Arroyo y Mario Martínez Ararás. En la capital han sido identificados unos 130 sitios vinculados con los héroes y mártires de los hechos del 26 de Julio de 1953, incluidas casas natales y recintos donde estudiaron o trabajaron. También se incluyen puntos habituales de reuniones o contactos de los revolucionarios, áreas de entrenamiento, establecimientos donde adquirieron armas y lugares de partida hacia la realización de las acciones en el oriente de la Isla. Según algunos protagonistas, el alistamiento de la tropa se realizaba en el mismo corazón de la capital, ante las narices de las fuerzas represivas del régimen. Uno de los puntos que sirvió de cuartel general al movimiento encabezado por Fidel fue el apartamento 603 de la calle 25 número 164, en el Vedado, donde vivían Abel y su hermana Haydée. Allí se tiró el periódico "Son los mismos", Fidel y Abel leían mucho sobre Martí y Maceo y se efectuaban reuniones clandestinas. La casa de Melba Hernández, en Jovellar número 107, sirvió para encuentros, acuartelamientos, depósito de armas, taller de confección de uniformes y uno de los lugares de concentración para la partida hacia Santiago y Bayamo, el 24 de julio de 1953. (AIN)
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