Moncada 50

Bayamo, ciudad igual y diferente

Por Martín Corona Jerez

Engalanada como nunca, la ciudad de Bayamo recuerda el 26 de julio de 1953, cuando fue uno de los dos escenarios donde comenzó la guerra que liberó definitivamente a la Perla del Caribe.

Diversas obras quedaron construidas, reparadas o transformadas en el último trienio y otras tantas continúan en proceso, para confirmar que la urbe vive su época de mayor esplendor en casi 490 años de existencia.

Entre los centros nuevos figura la escuela profesional de artes de la provincia de Granma, que tiene capacidad para 500 becarios empeñados en ser músicos, actores, bailarines y bibliotecarios, y está considerada la edificación más hermosa del territorio.

El modernísimo conjunto incluye un teatro de 300 capacidades y el último grito de la técnica en mecánica escénica y sistemas de climatización e iluminación.

La construcción del plantel generó la extensión de la avenida Granma, que embellece la urbe y beneficia especialmente al reparto Aeropuerto Viejo, antes casi aislado.

En el centro histórico bayamés, los cambios empezaron en 1998, al calor del aniversario 485 de su fundación, y combinan la conservación de locales de gran relevancia con la introducción de líneas actuales de la arquitectura y el urbanismo.

Sobresalen acciones de reparación y mantenimiento realizadas en las Plazas de la Revolución y del Himno Nacional, al igual que en la antigua Iglesia Parroquial Mayor del Santísimo Salvador.

Labores similares beneficiaron a los museos enclavados en los sitios donde nacieron el líder independentista Carlos Manuel de Céspedes (1819-1874) y el destacado músico y patriota Manuel Muñoz (1813-1895).

Modernidad y confort se respira en la calle General García, que sigue siendo la más concurrida de la ciudad, ahora con mayor razón, porque tiene área peatonal y nuevos centros comerciales e instituciones artísticas.

Entre los agregados de dicha arteria están una escuela de artes plásticas con capacidad para 100 becarios, talleres de varias especialidades, salas de vídeo y de computación. También se sumaron la Casa del Joven Creador, primera del país hecha para artistas y escritores noveles; piano-bar, cremería, restaurante vegetariano y otros atractivos.

En la calle Céspedes fueron reparadas y ambientadas la sala-teatro José Joaquín Palma, la ventana de Luz Vázquez (donde en 1851 se estrenó "La Bayamesa", primera pieza del cancionero popular de la Isla) y la sede de la filial granmense de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

Otras obras concluidas en esa capital provincial son viviendas, comercios para venta de alimentos elaborados, huertos, paraderos y cafeterías en puntos de transportación, salas de vídeo y laboratorio de análisis genéticos.

Un complejo recreativo se construyó en las márgenes del río Bayamo, con área de baños y deportes náuticos, feria comercial permanente, restaurante, cafetería, pista de baile y parque de recreación infantil.

Reparaciones capitales beneficiaron a cuatro grandes escuelas primarias, el hotel Sierra Maestra y unidades comerciales, gastronómicas y de salud, incluido el centro provincial de tratamiento de retinosis pigmentaria.

Iguales labores se acometieron en el parque-museo Ñico López, que ocupa parte del antiguo cuartel Carlos Manuel de Céspedes, atacado el 26 de julio de 1953 simultáneamente con el Moncada, de Santiago de Cuba.

Trabajadores de varias provincias levantan una escuela vocacional militar, la carretera circunvalante del sur de la urbe, sistema de acueducto, drenaje y alcantarillado que beneficiará a 30 mil personas, y un hospital, cuya edificación estuvo detenida más de 10 años.

Todas las carencias no tienen solución, pero nadie duda que Bayamo crece, se desarrolla y viste de gala cuando recuerda la sangre generosa derramada en sus calles hace 50 años.

Los cambios vienen en hombros del mismo pueblo que conspiró para iniciar las guerras anticoloniales en el país, cantó primero el Himno de la Patria, estrenó el título de capital de Cuba Libre y quemó lo suyo cuando no pudo mantenerlo independiente. (AIN)