Moncada 50

Ni olvidados ni muertos (2)

Juan Manuel Ameijeiras
El último en nacer y el primero en caer

Por Róger Aguilera Morales Servicio Especial de la AIN

Desde niño jamás luchó sin razón, no era diestro en las riñas callejeras, pero suplía la falta de destreza con resistencia y valor, y cuando el enemigo comenzaba a flaquear, era generoso.

Así se describen en el libro ‘’Más allá de nosotros’’, algunas características de la infancia de Juan Manuel Ameijeiras (Mel), quien con sólo 20 años de edad cayó en el asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953.

El autor de la obra, su hermano Efigenio, narra que antes del Moncada a Mel se le notaba alegre y en el baño entonaba las notas del Himno Invasor, evidencia de su inclusión en los preparativos de una acción revolucionaria, pero nunca reveló nada para guardar así el secreto comprometido.

Los entrenamientos que realizaba junto a los restantes compañeros de lucha coincidieron con su trabajo como taxista de un auto Chevrolet del año 1948, en la capitalina Manzana de Gómez.

Los periódicos de Las Tunas hicieron silencio sobre la rebelión de los jóvenes de la Generación del Centenario, pero días después la revista Bohemia publicó un reportaje acerca de los hechos del Moncada, que Efigenio describe así: "Mel estaba tendido sobre un piso de mosaicos, sin camisa, con pantalón de color caqui y los zapatos que días antes había comprado, con la cabeza de lado descansando sobre el brazo derecho, con la expresión apacible como si no le hubiera pasado nada.

Tenía manchas oscuras en la espalda, como de culatazos. Su lecho era un charco de sangre" Juan Manuel Ameijeiras Delgado nació el 23 de agosto de 1932, en el batey del central Chaparra (hoy Jesús Menéndez), en la actual provincia de Las Tunas.

Era el benjamín de la familia y la "pelota" de su madre María de las Angustias. Durante su infancia tenía una perenne sonrisa a flor de labios, y de adolescente jamás se le oyó quejarse de la situación en su hogar, a pesar de que la comida era escasa. Manuel, el padre de Mel, desapareció cuando la Guerra Civil Española, de ahí que la madre tuvo a su cargo la crianza de los hermanos Ameijeiras-Delgado.

De Chaparra la familia fue a vivir a la vecina ciudad de Puerto Padre, donde adquirió una tienda de víveres que no prosperó. Por eso en el año 1942 se trasladó a Santa Clara y finalmente se estableció en La Habana.

Es en la capital donde en 1958 cae Gustavo, el hermano mayor, quien es asesinado y lanzado al mar, sin que los sicarios de Fulgencio Batista le pudieran extraer una sola palabra.

Y en ese propio año fuerzas de la tiranía acorralaron y ultimaron luego de un feroz combate en un apartamento en Goicuría y O’ Farril, en la capital, a Angel (Machaco), quien por sus méritos y valor fue ascendido póstumamente al grado de Comandante del Ejército Rebelde.

Cuando la inauguración del hospital Hermanos Ameijeiras, en diciembre de 1982, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó que la estirpe de los Ameijeiras es un ejemplo conmovedor que recuerda la familia de los Maceo.

La primera campanada de la historia de esa familia la inició Juan Manuel, el último en nacer y el primero en caer. (AIN)