Moncada 50

CRONOLOGIA DE LAS CELEBRACIONES DEL 26

Por Luz Marina Fornieles Sánchez
Servicio Especial de la AIN

"el porvenir, sin una sola excepción, está al lado del
deber".
José Martí

Han transcurrido 50 años desde aquella mañana de julio de la Santa Ana, en las aguerridas Santiago de Cuba y Bayamo, donde un puñado de valientes dirigidos por el joven abogado Fidel Castro desafiaron a la tiranía de Batista y a la muerte, y se abalanzaron sobre los muros de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.


Casi seis años después, esas heroicas acciones eran
festejadas en una Cuba libre y soberana.

1959: En el Año de la Liberación se cumplió el VI Aniversario del ataque a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo. La celebración del primer Día de la Rebeldía Nacional, aconteció en la capital cubana, junto a la estatua de José Martí, y con la asistencia de miles de campesinos de todo el país. Allí el Comandante en Jefe Fidel Castro afirmó
que al fin comenzaban a verse los frutos no del sacrificio de nosotros sino el de todos los hombres que lucharon desde mediados del siglo pasado por estos triunfos que ellos ayudaron a fundar. Fue un 26 de Julio de sombreros de yarey
al aire y machetes que tintineaban al chocar rítmicamente pidiendo el retorno de Fidel al cargo de Primer Ministro, y de alegría multiplicada en cada rostro bañado por el sol ardiente de la Patria.

1960: Bajo la consigna de Todos a la Sierra con Fidel, en las elevadas montañas orientales del Caney de Las Mercedes, tuvo lugar el acto por la efeméride. Rodeado entonces de su pueblo y del paisaje que vio crecer las acciones del Ejército Rebelde, el líder de la Revolución Cubana se preguntaba: "¿Por qué se ha podido reunir en un descampado esta multitud?" y afirmaba:..."eso quiere decir
que nuestro pueblo quiere vivir de forma distinta a como ha vivido hasta hoy. Eso quiere decir que nuestro pueblo no se puede resignar a seguir viviendo como vivía
ayer, eso quiere decir que nuestro pueblo ha decidido trocar la sumisión de ayer, la esclavitud de ayer, la injusticia de ayer, por la justicia de hoy, la libertad de
hoy y la rebeldía de hoy".

1961: El primer cosmonauta del mundo, Yuri Gagarin, y el Comandante en Jefe Fidel Castro, máximo conductor de la primera nación socialista de América, dos símbolos de la nueva época, compartieron este año, las festividades por la
magna fecha nacional. La Plaza de la Revolución José Martí fue entonces testigo de la conmemoración, donde se recordó como en abril del 61 acontecieron el vuelo al cosmos de Gagarín, la proclamación del carácter socialista de la
Revolución y la gran victoria del pueblo cubano en Girón frente a los invasores imperialistas.

1962: La siempre heroica y hospitalaria Santiago de Cuba acogió la sede de la celebración anual. Una doble línea de acción inspiró los festejos por el IX aniversario en el propio escenario del acontecimiento: producción y defensa,
sería desde entonces una consigna enarbolada permanentemente por los cubanos. Y con gran optimismo en el futuro, Fidel precisaba: "Todos juntos construiremos el porvenir, porque la fuerza de todos es la fuerza de cada
uno de nosotros multiplicada. Y con la fuerza de las masas, con la fuerza del pueblo, sabiéndonos hermanos (...) seguiremos adelante".

1963: De nuevo Ciudad de La Habana, en especial su Plaza de la Revolución, fue testigo de la conmemoración de los 10 años de los sucesos del 26 de Julio, en lo que constituyó el mayor de los actos realizados hasta ese momento en la
Isla. No obstante, si la magna cita sobresalió por la cantidad y calidad de los asistentes, entre ellos varios visitantes de países de Europa del Este, incluida la
extinta U.R.S.S., no menos importante resultó el contenido del esclarecedor discurso pronunciado esa tarde por el promotor y guía del asalto al Moncada. Las palabras de Fidel representaron una clarinada de combate para los pueblos de América, sojuzgados por el imperialismo, y una ejemplar lección de solidaridad y espíritu internacionalista.

1964: "...¡Somos más fuertes!, marchamos bien, pero todavía nos quedan algunos años de obstáculos, todavía nos quedan algunos años de sacrificios, afirmó Fidel durante su alocución por el 26 de este año en la ciudad sede de la hazaña, donde los cubanos aprobaron unánimemente la Declaración de Santiago, y como respuesta vigorosa a las cínicas maniobras anticubanas de la Organización de Estados Americanos.

1965: Por primera vez en esta ocasión la efeméride se celebró fuera de sus escenarios habituales de Ciudad de La Habana y Santiago de Cuba. Fue Santa Clara la urbe escogida entonces y más de 500 mil de sus hijos escucharon al máximo líder de la Revolución exclamar: "A veces nos preguntamos si un día como hoy somos nosotros los que vamos a llevar un mensaje al pueblo, decirle algo nuevo al pueblo, o es el pueblo quien trae un mensaje a nosotros (...) es como si cada 26 de Julio se reuniera nuestro pueblo e hiciera manifestación de su fuerza para dar un nuevo impulso a la Revolución, para dar un nuevo impulso a los dirigentes revolucionarios".

1966: En el año de la celebración del decimotercer aniversario del Moncada, el prestigio de la Revolución alcanzó dimensiones mundiales, avalado por su
intransigencia frente a las presiones y agresiones del imperialismo y su contribución a la causa de la paz y el socialismo. Una de las mayores ovaciones de aquella tarde de abundante sol y calor humano, en la capitalina Plaza, se
produjo cuando se oyó decir a Fidel: "¡Dediquemos este 26 de Julio a los heroicos combatientes de Vietnam del Norte y Vietnam del Sur...! (...) ¡Dediquemos a ellos nuestra más ferviente solidaridad, nuestro mensaje de aliento y nuestra palabra de que estamos a su lado de palabra y de hechos...!"

1967: En el designado como "Año del Vietnam Heroico", la juventud estuvo, como antaño, a la vanguardia, y el territorio santiaguero volvió a ser el anfitrión de la
efeméride número 14 del asalto a los cuarteles Moncada y Céspedes, ocasión en que el Comandante en Jefe elogió a la generación joven como digna sucesora de los combatientes del 26, de la Sierra Maestra y Girón; e indicó que la tarea del momento en el país era el trabajo, como la mejor forma de respetar y amar a los que dieron la vida por la felicidad del pueblo.

1968: La ciudad de Santa Clara, específicamente la extensa explanada de su Plaza, resultó la elegida para los festejos centrales. En ese amanecer, Fidel destacó que ya nadie podría hacer retroceder el proceso revolucionario
cubano porque "...cuando una causa, una idea, se hace conciencia de todo un pueblo, no hay fuerza en el mundo capaz de destruirla". En el "Año del Guerrillero Heroico", el orador dedicó la conmemoración a la memoria del inolvidable comandante, al compañero eternamente recordado y querido, Ernesto Guevara.

1969: Considerado como un año distinto, este no tuvo una sede única para los festejos por la magna cita, sino que la fecha fue celebrada por todo el país, en una gran jornada productiva en los campos de caña, planes agrícolas y centros industriales, tras el inicio, días antes, de la zafra del 70. Todo estaba en función del logro de los 10 millones de toneladas de azúcar. Sin dudas, esos 12 meses devinieron un período diferente, plagado de grandes esfuerzos y de amor por la Revolución; de preparación, en fin, para un futuro mejor.

 

 

1970: Nuevamente la histórica Plaza de la Revolución José Martí, de la capital, devino ámbito para una crecida concentración en muestra de adhesión renovada a la Revolución, al Partido y a Fidel, quien reiteró entonces la imperiosa necesidad de continuar avanzando en todos los frentes. El año 1970, agregó, demuestra al mundo que los cubanos no darán un paso atrás y que convertirán siempre el revés en victoria, convicción derivada de las enseñanzas recogidas tras la imposibilidad de alcanzar la meta de los 10 millones, fundamentalmente a causa de los bajos
rendimientos de la caña.

1971: "Y con bloqueo, con amenazas, con agresiones, con dificultades, ha sido posible llevar adelante la Revolución Socialista a 90 millas de Estados Unidos..."
(...) ¡Y está por saber qué dificultad no podremos vencer, y está por saber qué es imposible para este pueblo, y está por saber qué es imposible para la Revolución!". Así definió Fidel una vez más el espíritu de los cubanos en el
aniversario 18 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, realizado en la capital de la Isla. En esos 12 meses el líder visitó Chile, Perú y Ecuador, en una etapa asimismo caracterizada por las provocaciones enemigas, por una parte, y de nuestro aliento solidario para con otros pueblos, por otra.

1972: Para los cubanos este año se caracterizó, en esencia, por el internacionalismo proletario. Precisamente, fue muy significativo el recorrido por 10 países de Africa y la ya extinta Europa socialista, del Comandante en Jefe,
quien en sus palabras centrales en la capital por el 26 aseveró: "Nosotros somos una bandera, y esa bandera no es una bandera nacionalista: ¡Es una bandera
internacionalista!, ¡Es una bandera latinoamericanista!".

1973: Como en otros aniversarios cerrados, a Santiago de Cuba retornaron las actividades centrales por los sucesos del Moncada, ante cuya fortaleza repleta de
oídos atentos, el principal protagonista de aquella epopeya, pronunció un impresionante discurso: "Millones de cubanos humildes han trabajado abnegadamente en la producción, en la defensa, en la salud, en la educación, en
los servicios, en la administración y en las duras y arduas responsabilidades del trabajo político y de las organizaciones de masas. A ellos corresponde el honor
inmenso llevado sobre sus hombros al país en la lucha que nos ha conducido a esta emocionante conmemoración del XX aniversario".

1974: Matanzas expresó gran júbilo en este año al convertirse en la anfitriona de la recordación de la efeméride, sede ganada, entre otras razones, por uno de los
principales objetivos del Partido y el gobierno en aquel momento: ..."la constitución de los Poderes Populares, que ustedes los matanceros han acogido con tanto entusiasmo y han apoyado tan calurosamente", según explicó el propio
Fidel Castro durante la conmemoración. El 1974 entero fue de cumplimiento de sus palabras entonces: "Conmemoramos este ventiún aniversario avanzando en todos los terrenos..."

1975: "Demos las gracias a aquellos hombres generosos que entregaron su sangre y sus vidas jóvenes a la patria para que nosotros disfrutemos de lo que
tenemos hoy, de la oportunidad de ser dueños de nuestro destino, de nuestro trabajo y de nuestro porvenir", expresó Fidel en su alocución en Santa Clara, con motivo de la fecha, en medio de la preparación del I Congreso del Partido. "El Partido-dijo entonces-es el más formidable instrumento de la Revolución; es lo que le da a la dirección, solidez y continuidad histórica a la Revolución, Revolución que no es de nadie en particular, Revolución que no depende de ningún hombre, ni de hombres, sino Revolución que depende del pueblo".

1976: Alrededor de 300 mil personas reunidas en Pinar del Río festejaron el advenimiento de los 23 años del ataque al Moncada, en unión de Fidel y de Agostinho Neto, entonces Presidente del MPLA-Partido del Trabajo y de
Angola. En un año signado por la solidaridad con esa nación africana, el 26 de Julio, el Líder cubano, en alusión directa a los imperialistas, ratificó..."ellos son
incapaces de medir el espíritu y la moral de un pueblo". Esta fue la concentración pionera, tras la nueva División Político-Administrativa que dio paso a la aparición de 14 provincias y un Municipio Especial.

1977: La eficiente gestión de la provincia de Camagüey le dio el derecho a organizar los festejos por el Día de la Rebeldía Nacional. El XXIV aniversario se recordó en medio del fortalecimiento del proceso de institucionalización del país y de la participación del pueblo en la solución de los problemas mediante los órganos del Poder Popular. "Recibimos este 26 de Julio-diría Fidel en el acto-con la puesta en práctica de la nueva división político-administrativa, lo recibimos
perfeccionando nuestro trabajo, llevando adelante progresivamente el Sistema de Dirección de la Economía, y aplicando consecuentemente los acuerdos del Primer Congreso de nuestro Partido..."

1978: Frente a la Ciudad Escolar 26 de Julio, fue el recuento por los 25 años transcurridos desde que los jóvenes de la Generación del Centenario tomaron por asalto el cielo. En esa ocasión, Fidel destacó la fuerza de los pueblos ante los gobiernos que amenazan la paz, y subrayó: "El Moncada es un ejemplo; la Revolución Cubana una estimulante comprobación de esta verdad; el XI Festival
Mundial de la Juventud y los Estudiantes por la paz, la solidaridad antiimperialista y la amistad, que por primera vez celebramos en el hemisferio occidental (...) es
una prueba irrefutable".

1979: La hermandad cubano-nicaraguense devino el matiz principal del acto por la efeméride de este año, realizado n la Plaza Mayor General Calixto García, de
Holguín, donde se le dio la bienvenida a 26 --nótese la significación de la cifra-Comandantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, victoriosos hacía
apenas una semana sobre la dictadura de Somoza. Los colores rojinegros de las banderas revolucionarias de ambas naciones se fundieron durante esta celebración, calificada por Fidel como de un gran simbolismo, al tiempo que
señalaba: "¿Y qué honor mayor podíamos recibir nosotros, qué mayor realce a esta fecha ..."

1980: Al intervenir en Ciego de Avila, Fidel afirmó: "Creo sinceramente que hoy nuestro proceso revolucionario es muy fuerte, ¡muy fuerte!, más fuerte que
nunca. ¿Con qué contamos hoy si lo comparamos con aquel 26 de Julio hace 27 años?. Contamos, en primer lugar, con un gran Partido, de cientos e miles de militantes comunistas surgidos del seno de nuestro pueblo. Contamos con
poderosas organizaciones de masas. Contamos con el Estado socialista y los Poderes Populares. Contamos con nuestras gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias y los combatientes del Ministerio del Interior...". Fue 1980 una
etapa de fortalecimiento de la conciencia revolucionaria del pueblo. En esos 12 meses acontecieron el II Congreso del PCC, el histórico vuelo espacial conjunto cubano-soviético y la tierra antillana se estremeció en la primavera y verano, cuando oleadas de cubanos reafirmaron su apoyo a la Revolución y condena al imperialismo ante los hechos ocurridos, en la Embajada del Perú.

1981: Con el auge de la producción en todas las esferas y la creación y organización de las Milicias de Tropas Territoriales para la defensa de las conquistas revolucionarias, celebraron los cubanos el vigésimoctavo
aniversario del asalto al Moncada, esta vez en la provincia de Las Tunas. En el acto, el Comandante en Jefe señaló que el primer semestre de ese año fue el mejor desde el triunfo de la revolución, pues el plan de la economía se
sobrecumplió en un 2,4 % con crecimientos en si todos los sectores.

1982: La también histórica ciudad de Bayamo, en Granma, vinculada igualmente a la hazaña del 26 de Julio de 1953, devino anfitriona de este Día de la Rebeldía Nacional, cuando el principal protagonista de aquella gesta y el posterior proceso revolucionario cubano expresó: "...Por aquí comenzó nuestra primera guerra de independencia, en La Demajagua, dirigida por aquel ilustre hijo de esta provincia, Carlos Manuel de Céspedes; por aquí se libraron las primeras batallas; no muy lejos de aquí tuvo lugar la primera carga al machete de nuestras fuerzas mambisas (...) por aquí junto a la acción del Moncada, se inició nuestra
gesta definitiva de independencia".

1983: Las tres décadas del Moncada fueron rememoradas, precisamente, en el mismo sitio donde acaecieron los hechos del día de la Santa Ana de 1953. Los santiagueros escucharon entonces proclamar a Fidel que "vivimos tiempos arriesgados y difíciles. El peligro de confrontación no es solo local, es mundial. Nervios de acero se imponen, máxima firmeza, máxima movilización de los pueblos y disposición absoluta a no ceder ante el chantaje, si queremos frenar al agresor, si queremos salvar la paz, si queremos sobrevivir..."

1984: "Hay cosas sagradas: la independencia, la soberanía del país, sus principios revolucionarios, su sistema político y social, su derecho a construir el futuro, y son irrenunciables; quien pretenda destruirlas tendrá que combatir contra nosotros", declaró el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros al intervenir en Cienfuegos, sede de las actividades centrales por el 26 de Julio.

1985: La Plaza de la Revolución Mariana Grajales, de la oriental provincia guantanamera, sirvió de ámbito al advenimiento de los 32 años de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes. Allí Fidel ante una masa compacta e
compatriotas, planteó: "Guantánamo es una prueba de que los problemas de la pobreza y el subdesarrollo tienen solución". Y en otra parte de su alocución añadía: "Los imperialistas se empeñaron en asustarnos y amenazarnos, y
lo que han conseguido es multiplicar nuestra fuerza y multiplicar nuestro espíritu revolucionario".

1986: Sancti Spíritus y sus pobladores, unidos y entusiastas, celebraron en representación de todos los cubanos la efeméride del 26, ocasión en que el máximo líder de la Revolución aseveró: "Un pueblo que es capaz de
vencer sus propios defectos, sus propios errores; un pueblo que no teme a nada, un pueblo que no se doblega ante nada, es y será siempre un pueblo invencible".

1987: Municipio natal de un considerable número de participantes en la acción del Moncada en 1953, la localidad habanera de Artemisa recibió este año a los
asistentes a la magna cita del Día de la Rebeldía Nacional. De ese pueblo se enrolaron en la gesta 28 compañeros, de los cuales fallecieron 11 en la propia acción y otros cayeron en otras etapas de la lucha posterior en la Sierra
Maestra. Fidel dijo en esa oportunidad: "¡A nuestra Revolución, a nuestro pueblo y a nuestro Partido, no podrá subestimárseles jamás!". Y también agregó: "Rectificar es encontrar fórmulas de resolver errores centenarios. Rectificar es buscar soluciones nuevas para problemas viejos. Rectificar es crear, abrir cauces, abrir caminos, abrir brechas. Rectificar es buscar lo nuevo. Rectificar
fue el 26 de Julio de 1953: luchar para borrar lo viejo, para abrir un cauce, para hacer una Revolución, para crear una nueva vida. Y eso es también hoy rectificar. Rectificar tiene un sentido realmente muy amplio."

1988: El XXXV aniversario tuvo por sede a la santiaguera Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo y Grajales, donde el Comandante en Jefe Fidel Castro ratificó: "Creemos profundamente en el socialismo porque el socialismo ha transformado nuestra Patria y ha transformado nuestras vidas". A estos festejos asistió también Heng Samrin, secretario general del Partido Popular Revolucionario de Kampuchea y Presidente del Consejo de Estado de esa nación.

1989: Los actos centrales por los 36 años del Moncada correspondieron a Camagüey. Ante más de 150 mil agramontinos, Fidel proclamó: "Este es el mismo país y es el mismo pueblo de Céspedes y de Martí, es el mismo país y el mismo pueblo de Agramonte y de Máximo Gómez, este es el mismo país y el mismo pueblo del Titán de Bronce Antonio Maceo, el mismo país y el mismo pueblo de Yara y de Baire, el mismo país y el mismo pueblo de la Protesta de Baraguá,
el mismo país y el mismo pueblo del Moncada, de Girón y del internacionalismo, solo que con una conciencia revolucionaria tan alta como nunca la tuvo jamás".

1990: "No hay poder en el mundo que pueda poner de rodillas a Cuba, que pueda humillar a Cuba", aseveró Fidel en este 26 de Julio en la capital, donde la masa de cubanos reunidos junto a la estatua de José Martí le escuchó reiterar que "al sistema capitalista lo hemos borrado de nuestra Patria y no regresará mientras haya un comunista, un revolucionario, un patriota."

1991: Nelson Mandela, entonces Presidente del Congreso Nacional Africano (ANC) de Sudáfrica, fue el invitado de honor de los festejos por la fecha patria, celebrados en esta oportunidad en la Plaza Victoria de Girón, de
Matanzas. El destacado luchador del continente negro galardonado con la Orden José Martí se preguntó en ese acto de masas: "¿Qué otro país puede mostrar una historia mayor de desinterés como la que Cuba ha mostrado en sus
relaciones con Africa?". Al seguirlo en el uso de la palabra, Fidel
comentó:... "escuchando a Mandela, pienso que es el más grande y el más profundo tributo que se les ha rendido jamás a nuestros combatientes internacionalistas" y tras un recuento de la historia y el accionar de la Isla,
patentizó: "¡Al pasado no regresaremos jamás!".

1992: La coincidencia de una serie de acontecimientos importantes motivaron este año la decisión de celebrar la efeméride del 26 en una fecha posterior. El Comandante en Jefe habló el 23 de Julio en la II Cumbre Iberoamericana en
Madrid, donde propugnó que nada es imposible para los que luchan. En esa oportunidad concurrió, junto al resto de los mandatarios iberoamericanos, a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona y viajó a Galicia, tierra de
sus raíces, en la cual visitó la casa natal de su padre. Estuvo precisamente el Día de la Rebeldía Nacional, en la Exposición Universal de Sevilla’92. Retornó a La Habana el 30 de ese propio mes y el cinco de septiembre habló ante
más de 80 mil cienfuegueros, en ocasión de los aniversarios XXXV de los sucesos protagonizados en la Perla del Sur ese día y XXXIX del asalto al Moncada. Allí reiteró: "Vamos a luchar, vamos a resistir, no nos vamos a rendir jamás".

1993: Con la misma valentía y entereza de cuatro décadas atrás, y en la propia ciudad Héroe, única con tal condición en el país, volvieron los cubanos a reunirse
entorno a Fidel, para rememorar juntos la hazaña de los ataques a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. En el antiguo polígono de la otrora fortaleza santiaguera y como fiel tributo a los caídos entonces, antes y después, el máximo dirigente cubano indicó: "Hoy hay que salvar la Patria, la Revolución y las conquistas del Socialismo, que equivale a defender el derecho de seguir construyéndolo en el futuro".

1994: "Cumpliremos el mandato martiano de no dejar caer jamás la espada de la libertad", patentizó el General de Ejército Raúl Castro, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, al resumir el acto central
por el 26 de Julio, en la explanada frente al antiguo Presidio Modelo, en la Isla de la Juventud, donde guardaron prisión un grupo de heroicos combatientes del Moncada. El Comandante en Jefe Fidel Castro, quien también asistió a esta conmemoración, regresó la víspera de su viaje a la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, donde participó en la firma del Convenio Constitutivo de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), rubricado por 24 naciones. Estos
festejos patrios fueron dedicados a la juventud cubana.

1995: Más de 200 mil guantanameros se dieron cita en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales, para recordar dignamente el advenimiento del aniversario 42 del Moncada, precisamente donde el imperialismo mantiene una base militar en un pedazo de la tierra cubana. En medio de ese júbilo y con esa vecindad indeseable, Fidel ratificó: "La Revolución no podrá ser destruida ni desde dentro ni desde
fuera". Y en otra parte de su intervención igualmente reiteraba: "La soberanía no se entrega ni se negocia".

1996: "El imperio arrecia su bloqueo, es cada vez más hostil, más provocador que antes; pero nosotros luchamos y luchamos en todos los frentes...", denunció Fidel, para aclarar de inmediato: "Hay veces que el imperio, poderoso militar, política y económicamente, impone cosas y presiona de una forma terrible, frente a este país que no se arrodilla, que lucha, y lucha en todos los campos, y lucha con ideas". Fidel tuvo a su cargo las palabras centrales por el Día de la Rebeldía Nacional del 96, que tuvo por sede la Plaza de la Revolución Calixto García Iñiguez, de Holguín.

1997: El 44 aniversario del 26 de julio fue conmemorado en Las Tunas, cuya Plaza de la Revolución Vicente García recibió al Comandante en Jefe Fidel Castro y al General de Ejército Raúl Castro, quien en las conclusiones de la concentración apuntó: "A Cuba podrán tratar de vencerla, pero nadie dude que jamás podrán conquistarla". Horas después comenzaba en Ciudad de La Habana el XIV Festival
Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que congregó en la isla a cerca de 11 mil delegados de 117 naciones.

1998: Santiago de Cuba y Fidel volvieron a reencontrarse en otro aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes. Tras el paso de estos primeros 45 años, reflexionó acerca de aquellas acciones: "Creemos que hemos cumplido nuestro deber, toda una generación, al haber luchado sin tregua ni descanso
desde aquel 26 de Julio de 1953, manteniéndonos firmes en nuestra trinchera, en nuestros principios, con las mismas ideas que nos inspiraron aquel día". Casi inmediatamente después de esta celebración, el Jefe de la Revolución
emprendió visitas a Jamaica y Barbados.

1999: Los actos centrales por los 46 años del Día de la Rebeldía Nacional fueron compartidos por Matanzas y Cienfuegos en fechas diferentes. En la Plaza de la Ciudad cienfueguera Fidel abordó dos temas fundamentales: la reciente Demanda del Pueblo Cubano al Gobierno de Estados Unidos por Daños Humanos, y el referido a la transparente posición de Cuba en la lucha frente al narcotráfico y los
problemas existentes en esta materia. En la concentración matancera, el tres de agosto, afirmó: "Frente al caos de la potencia colosal del Norte, la unidad y la conciencia de un pueblo privilegiado por la historia."

2000: Sedes por el aniversario 47 del 26 compartieron Ciudad de La Habana, Villa Clara y Pinar del Río. Encabezada por Fidel una gigantesca Marcha combatiente
contra el bloqueo y la guerra económica recorrió, por más de tres horas, el propio Día de la Rebeldía Nacional, las principales arterias capitalinas, entre ellas Malecón, para testimoniar ante la Oficina de Intereses de Estados Unidos
la decisión del pueblo de continuar en su épica batalla.
Tribunas Abiertas de la Revolución acontecieron igualmente el 29 de julio, en la Plaza de la Revolución Ernesto Che Guevara, de Santa Clara, y el cinco de agosto, en la Plaza pinareña. Al intervenir en la multitudinaria manifestación
villaclareña, el líder cubano indicó: "La Revolución Cubana no podrá ser destruida ni por la fuerza ni por la seducción".
Asimismo, en la conmemoración en el territorio más occidental, Fidel cuando se refirió al imperialismo precisó: "¡Necios! ¿No comprenden que Cuba es inexpugnable, que su Revolución es indestructible, que su pueblo no se rendirá ni se doblegará jamás?"

2001: Dedicada a los Cinco Héroes Prisioneros del Imperio, la celebración de la efeméride devino una multitudinaria manifestación, calificada como la más grande
en la historia de la Revolución. Las dos provincias habaneras volvieron a unir sus fuerzas (más de un millón 200 mil personas) y frente a la Oficina de Intereses de
EE.UU se pronunciaron contra sus crímenes y agresiones; por el cese del bloqueo y el terrorismo; y la liberación de los compatriotas René González, Ramón Labañino, Gerardo Hernández, Fernando González y Antonio Guerrero, quienes
defendían a su pueblo de la muerte desde las mismas entrañas del monstruo. Fidel encabezó la Marcha.

2002: Más de 150 mil avileños participaron en la Tribuna Abierta de la Revolución, que tuvo por sede la Plaza Abel Santamaría Cuadrado, en ese territorio central.
En ocasión del advenimiento de los 49 años de los asaltos a los cuarteles Moncada y Céspedes, el Comandante en Jefe Fidel Castro patentizó: "Nadie podrá siquiera mellar nuestro brillante porvenir" y en otra parte de su
intervención agregó: "Lo que hoy somos lo hemos sabido defender con honor y con un espíritu de humanidad y justicia que, como fuego eterno, es ya inapagable". (AIN)