patriotas3.gif (12503 bytes)

      Home| Cronología | Galerías

        AIN | Injusticia en Miami |HistoriaTerrorismo contra Cuba

Home

»Cronología 

»Galerías

»Pensamientos

»Versos Sencillos

Cuba mi palabra sea  

Por Mercedes S. Moray 

La autora es colaboradora de la AIN

 

Sitios Relacionados         

Memorial José Martí 

Casa Natal José Martí

UPEC 

Enl@ce

Filosofi@.cu

 Cuba mi palabra sea XXV 

Por: Mercedes Santos Moray

   Desde 1889 hasta 1890, se celebró en Washington la Conferencia Internacional Americana que, sus propios auspiciadores, calificaron tempranamente como "panamericana", concepto este que se perfilaría después para consolidar lo que se llamaría, a partir de los años 40 de la pasada centuria, como neocolonialismo.

   Bajo la égida del secretario de Estado James G.Blaine, a esa reunión no asistieron todas las naciones de nuestra América, pues Haití y la República Dominicana estuvieron ausentes, porque como señalara José   Martí en sus crónicas a La Nación de Buenos Aires, ambos países negaron su concurso a un cónclave realizado por los Estados Unidos, que  pretendía obtener territorio de ambas naciones antillanas para sus bases navales.

   Divergencias entre los delegados latinoamericanos, tendencias claramente anexionistas hacia Cuba, trazado de una política imperial fueron algunos de los elementos caracterizadores de aquella reunión donde "el peligro para Cuba arrecia...", al decir de Martí en carta a su amigo Gonzalo de Quesada.

   Nunca sintió el Apóstol, como entonces, la gravedad del problema anexionista y la urgencia de fomentar en la conciencia de los cubanos de la emigración y de la Isla, así como  también en la de los latinoamericanos, un "partido anti-anexionista".

   El Maestro sufría los embates del vendaval que tenía su epicentro en Washington: "Vigilar es lo que nos toca...", confesará también en carta a su discípulo Gonzalo de Quesada y Aróstegui, como denunciará en las crónicas el entramado de una política imperial que ya intentaba adueñarse de nuestras riquezas naturales, de nuestros incipientes mercados nacionales y llevar a nuestra América a la virtual dependencia de la economía norteamericana.

   En esta conferencia se crearían las semillas de la otra, la de la Comisión Monetaria que se celebraría, igualmente en la capital estadounidense, en 1891 y a la que Martí asistiría no sólo como el cronista lúcido, sino como uno de los delegados.

   Para el exiliado cubano, echado allí por la tormenta, había llegado, como para nuestra historia "la determinación de escribir, en una tierra que no es libre todavía, la última estrofa del poema de 1810..." y ganar para el equilibrio de América y del mundo tal vez, con la independencia de Cuba y de Puerto Rico, un espacio de soberanía y decoro, con la urgencia de superar el pasado colonial.

   Ante las divisiones emergía, también aquí, la divisa martiana de la unidad para que el pueblo y la nación norteamericanos respeten "...no, como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios..." a nuestra patria grande, a la América que late desde el Río Bravo a la Patagonia.

 ----------------------------------------------------------------------------

marti1.gif (22624 bytes)

Y ahora nos juntaremos, jmarti2.gif (11383 bytes)
y sus amiguitos, y todos a coro, cogidos de la mano, les daremos gracias con el corazón, gracias como de hermano, a las hermosas señoras y nobles caballeros que han tenido el cariño de decir que La Edad de Oro es buena
                                       jmarti3.gif (5413 bytes)

A pensamiento es la guerra mayor que se nos hace ganémosla a pensamiento

E- Mail:

 web@ain.cu
email2.gif (15184 bytes)

Agencia de Información Nacional  (AIN)    
Calle 23 No. 358  esquina a "J" Vedado. La Habana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Agencia de Información Nacional  (AIN)    2003