Cuba
mi palabra sea VI

Por: Mercedes
Santos Moray (*)
Uno de
los géneros literarios más recurrentes en la juventud de
José Martí lo fue la literatura dramática, búsqueda
angustiosa diríamos, desde su Abdala, hasta la elaboración,
durante su primer destierro en España, del drama Adúltera,
pieza de tesis que nació de una confesa vivencia personal
cuando tenía sólo 18.
Sin
embargo, en vida, no fue nuestro Apóstol un autor
representado en las tablas. Sólo conoció de esa emoción
en México, cuando escribió, a petición de su amigo, el
actor y director de origen hispano Enrique Guasp de Peris su
proverbio o juguete cómico: Amor con amor se paga.
Se cuenta
que al representarse la pieza, en el Teatro Principal de
Ciudad México, en la noche del 19 de diciembre de 1875, el
joven dramaturgo fue reclamado varias veces por un público
entusiasta, en el que ya se encontraba la que sería su
esposa, la cubana Carmen Zayas Bazán, y que fue obligado
por la actriz Concha Padilla, intérprete de la obra, a
saludar a la concurrencia.
Después, y gracias a Guasp, la pieza se publicó en
1876 por laImprenta del Comercio, de Dublán y Compañía,
en Ciudad México.
Verdadero
juego dentro del teatro entre los dos personajes: una dama a
la que el autor llamó Leonor (hecho que reiterará en su
novela, y que tributa amor por su madre) y a él, el poeta
nominará en la representación como Julián (su segundo
nombre).
Dos jóvenes
enamorados pero no confesos de su pasión articulane
interpretan, como un juego, este cortejo, hasta que se
desdoblan y dejan de ser personaje-autor, protagonista-intérprete
del conflicto y dan espacio, ante los ojos del público que
gusta de tal ingenio dramático, de la voz del autor:
"Quien sin patria en que vivir,
Ni mujer por quien morir,
Ni soberbia que tentar,
Sufre, y vacila, y se halaga
Imaginando que al menos
Entre los públicos buenos
Amor con amor se paga."
Y es que
Martí, incluso en una pieza sencilla, con espacio sólo
para el amor entre un hombre y una mujer, vuelve al
ritornello de su existencia: Cuba.