Cuba
mi palabra sea LI

Por Mercedes Santos
Moray
Una de las cartas más breves
que escribió el Apóstol, en los momentos climáticos de su
vida, fue la que dirigió a su hijo, el primero de abril de
1895, cuando intentaba, en la goleta Brothers, incorporarse
a la guerra que él había organizado y alentado.
"Hijo: Esta noche salgo
para Cuba: salgo sin ti, cuando debieras estar a mi lado. Al
salir, pienso en ti. Si desaparezco en el camino, recibirás
con esta carta la leontina que usó en vida tu padre. Adiós.
Sé justo. Tu José Martí."
Al más entrañable de
sus afectos dirigía la esquela, a quien, cuando era sólo
una "nube humana", le había escrito los romances
de su Ismaelillo, en 1881.
Muy poco tiempo pudieron
convivir. José Francisco nació el 22 de noviembre de 1878,
en La Habana, a donde sus padres habían regresado, tras la
Paz del Zanjón, y muy pronto, en septiembre de 1879,
vivieron la primera separación al ser detenido Martí por
sus actividades conspirativas y deportado a España.
Después se reunieron, por
breve período, en Nueva York, junto a Carmen Zayas Bazán,
desde el tres de marzo hasta el 21 de octubre de 1880 cuando
se produjo la primera fisura y se distanció la pareja por
divergencias de criterios ante la vida conyugal y los
deberes patrios.
En diciembre de 1882 volvieron
a reunírsele Carmen y Pepito, en Nueva York, y con Martí
compartieron la estancia de don Mariano, entre junio de 1883
y junio de 1884, un año de hogar y de amor.
Más tarde, el 24 de marzo de
1885 regresó Carmen con su hijo a Cuba, y la pareja no se
volverá a encontrar hasta el 30 de junio de 1891, cesando
toda relación entre ellos cuando la esposa lo abandona y se
lleva al adolescente, el 27 de agosto de 1891.
Del hijo recibe noticias por doña
Leonor y también por Carmen, algunos "palotes", y
sabe de sus notas y desarrollo escolar, pero laausencia
marca el desencuentro, y el amor crece para los dos en el
silencio que se puebla de las risas de María Mantilla y de
sus hermanos Ernesto y Manuel, y de la hermana, Carmita.
En el período de gestación
del Partido Revolucionario Cubano no está a su lado José
Francisco, sino otro Francisco, el "Pancho" de Máximo
Gómez, y el cariño que recibe de los hijos del Generalísimo,
de Urbano, de Maxito, de Margarita y de Clemencia.
El "Ismaelillo" es
una ausencia lacerante. Sin embargo, el adolescente de 19 años
abandona sus estudios, hace suyos los ideales de su padre,
viaja a Nueva York y se enrola en la expedición de los
generales Castillo y Roloff, para desembarcar en Cuba el 21
de marzo de 1897, casi dos años después de la caída en
combate de Martí, y concluye la guerra con los grados de
capitán del Ejército Libertador.