Se abre paso
la verdad de Cuba sobre la Crisis de Octubre
Por Miguel
José Maury Guerrero
Paso a paso, en forma lenta y cuidadosa, con atención y mesura, la verdad
histórica sobre el papel desempeñado por Cuba en la Crisis de Octubre va quedando
establecida hoy en la conferencia internacional que sobre el tema sesiona en Habana.
Comentarios
abiertos y desclasificación de documentos sobre tópicos hasta ahora totalmente ocultos o
conocidos a medias, intercambio franco de puntos de vista entre protagonistas de los
acontecimientos y esclarecimiento sobre los móviles de importantes decisiones,
caracterizaron la jornada del viernes transcurrida en el Palacio de Convenciones y matizan
igualmente la de hoy.
En esta
conferencia titulada La Crisis de Octubre: una visión política 40 años
depués no han sido pocos los detalles revelados, los datos esclarecidos, las
interrogantes contestadas, y las verdades desentrañadas.
Se
estableció que el peligro de invasión a Cuba por parte de Estados Unidos en 1962, no era
sólo una percepción del gobierno de la Isla ni simples sospechas de las autoridades
soviéticas.
Ha sido
aceptado que la Operación Mangosta, considerada por los expertos el más vasto y costoso
proyecto desestabilizador de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en toda su historia,
contemplaba una agresión militar como colofón.
La
instalación en Cuba del armamento estratégico soviético, según los expertos, obedeció
más a una decisión inspirada por solidaridad con el campo socialista y a la URSS -en
desventaja estratégica frente a Washington- que a un real plan defensivo y mucho menos a
una intención ofensiva contra Estados Unidos.
Quedó
establecido que ese paso, el cual nunca respondió a una petición de La Habana, fue el
fruto de una iniciativa soviética planteada a la parte cubana con el ánimo de disuadir a
la Casa Blanca de un ataque contra la Isla.
Se reconoció
que Fidel planteó al entonces líder de la URSS Nikita Kruschev la necesidad de hacer
público el acuerdo defensivo cubano-soviético y la instalación en Cuba del armamento
estratégico, aspecto que fue rechazado por el líder soviético para mantenerlo en
secreto.
Los
asistentes a la conferencia recordaron que ante posteriores reclamos de Kennedy, Kruschev
negó la existencia en Cuba de tales armamentos y, el descubrimiento posterior del
engaño, dio al presidente norteamericano una ventaja política ante el mundo que ya no
pudo ser recuperada por la URSS.
Este sábado
participantes en el evento y periodistas coinciden en opinar que la participación, a
tiempo completo de Fidel en la jornada de ayer viernes y en la que transcurre este
sábado, es un aspecto que dota al evento de indiscutible realce y legitimidad.
Otros
protagonistas cubanos en la Crisis de Octubre como José R. Fernández, uno de los
organizadores de la cita y el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez,
entonces ministro del Interior, validan asimismo la seriedad de la misma.
El aporte de
los organizadores norteamericanos con la asistencia de Robert Mac Namara, ex secretario de
Defensa de la administración de John F. Kennedy, y de ex asistentes como Arthur
Schlesinger, Richard Goodwin y Theodore Sorensen, todos participantes directos en la
crisis, le confieren asimismo una manifiesta seriedad.
Esta cita
concluirá mañana con un recorrido por lugares de interés histórico vinculados con los
hechos. |