CHE, EMBAJADOR DE IDEAS
    
   Ernesto Che Guevara estuvo entre los hombres que con su palabra 
supo enfrentar las campañas de infamias contra la Revolución Cubana.
   Su formación intelectual, agudeza y posición política, le 
permitía dialogar con los estadistas más capaces del momento.
   La primera misión como representante del gobierno revolucionario 
fue el 13 de junio de 1959 con destino a países afroasiáticos.
   De aquella experiencia el diario The New York Times comentó que 
"el Che había impresionado a los observadores en la capital cubana
por su habilidad como negociador en el exterior."
   En 1960, en medio de las amenazas, del boicot económico de los 
Estados Unidos, Che emprendió un largo viaje con el propósito de 
estrechar los vínculos de solidaridad.
   En Moscú sostuvo un encuentro con Anastas Mikoyan, visitó la 
República Popular China y Corea Democrática, donde conversó con el 
presidente Kim Il Sung.
   En agosto de 1961 Guevara asistió al evento continental
organizado  por el gobierno norteamericano para aislar a la
Revolución: la Conferencia del Consejo Interamericano Económico y
Social, CIES, en  Punta del Este.  La víspera de la inauguración de
la Conferencia una  marcha partió de la Universidad Nacional de
Montevideo voceando: "llegó Guevara, a romper la mascarada".
   Su discurso en la Conferencia constituyó una de sus páginas 
internacionales más célebres. En medio de un clima hostil, delineo 
las perspectivas de la Revolución y denunció la maniobra
anticubana:
   " y voy a explicar por que esta conferencia es política,
porque todas las conferencias económicas son políticas, pero además
es  política, porque esta concebida contra Cuba, esta concebida
contra el  ejemplo que Cuba significa en todo el continente americano".
   En Punta del Este reveló el trasfondo de la Alianza para el 
Progreso, y demostró que esa colaboración entre comillas, no estaba
destinada al desarrollo de América Latina, sino a frenar sus 
movimientos revolucionarios.
   Cuestionó el financiamiento externo de la economía latinoamericana
y expuso la forma en que Estados Unidos se beneficiaba con ello. Hoy  
estos planteamientos cobran vigencia con relación al flagelo de la  
deuda externa.
   Al término de la Conferencia viajó a Argentina y a Brasil, donde
se entrevistó con Janio Quadros. En junio de 1963 asistió en Argelia  
al primer aniversario de su independencia, y en marzo del año  
siguiente a la Conferencia Mundial sobre Comercio y Desarrollo,  
celebrada en Ginebra.
   El Che no solo expresó allí los derechos de Cuba: " A impulsar  
la unidad del campo de los países subdesarrollados del mundo, para  
ofrecer un frente cohesionado, van encaminados nuestros esfuerzos".
   En 1964, presidió la delegación cubana al XIX Período de Sesiones
de la Organización de Naciones Unidas, en New York.
   Allí proclamó al mundo el derecho de Cuba y de los pueblos 
latinoamericanos a su autodeterminación. "Queremos aclarar -dijo-  
que nuestra preocupación por Latinoamérica está basada en los lazos
que nos unen: la lengua que hablamos, la cultura que sustentamos,  
el amo común que tuvimos. Que no nos anima otra causa para desear 
la  liberación de Latinoamérica del yugo colonial norteamericano".
   A fines de 1964 Che inició un nuevo recorrido por países 
afroasiáticos y, el 24 de febrero de 1965, participó en el Segundo 
Seminario Económico de Solidaridad Afroasiática realizado en la 
capital argelina.
   Constituía su última misión de esta naturaleza. Tareas 
internacionalistas lo inmortalizarían: el Congo y Bolivia. De sus 
ideas excepcionales, nos legó este principio: 
   "Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el 
imperialismo..." 
(Jesús Barreto)