Llegada de restos mortales del Che y sus compañeros
Marietta Manso

La habana, 12 jul (ain) Treinta años después de entrar en la Historia,
regresaron a la Patria que les vio nacer o le acogiera como hijo querido.   
   Ernesto Guevara, el Che de los cubanos, y sus compañeros
Alberto Fernández Montes de Oca, René Martínez Tamayo, Orlando
Pantoja Tamayo y Carlos Coello están de nuevo entre los suyos.
   En la losa del aeropuerto militar de San Antonio de los Baños,
les esperaron sus familiares y compañeros de armas. 
   Las ruedas del il-62 de las aerolíneas cubanas tocaron tierra
justo en el momento en que la tarde declinaba y los últimos rayos
del sol acariciaron los armones en que no pudo caber tanta vida
heróica.
   Cuantos recuerdos debieron acudir entonces a las mentes de
quienes compartieron con ellos trincheras y amistad, cuantos
momentos íntimos vinieron a las mentes de sus seres queridos,
cuantos ejemplos se agigantaron entre quienes no tuvieron el
privilegio de conocerlos personalmente.
  Aleidita, la hija del Che, leyó la carta que hace depositario
al Comandante en Jefe Fidel Castro de los restos de los cinco
héroes, y mientras su voz era decidida y trémula a la vez, las
lágrimas rodaron por muchos rostros, y aun hombres probados en
combate no tuvieron reparo en mostrar sus ojos empañados.
   Y es que ante la hazaña nadie debe tener vergüenza de mostrar
su emoción, ni reparo en desbordarla.
   Quizás por eso el silencio fue tan grande, casi tanto como el
de aquella noche en la Plaza, durante la Velada Solemne,
cuando comenzó no el luto por sus muertes, sino el eterno
compromiso de serles siempre fieles.
   El abrazo entre el Jefe de la Revolución y Aleida Guevara
simbolizó entonces todo cuanto cada persona noble del mundo
siente ante la entrega desinterezada y valiente de estos hombres,
todo lo que cada revolucionario, que es decir hombre de bien,
hubiera querido hacer en ese momento.
   Latió el corazón distinto en ese momento, y fue como si en
cada pecho se agrandara la imagen de la verdad y del amor, de la
solidaridad y la verdad, de los pobres del mundo que aguardan por
un futuro mejor.
   Héroes y no vencidos, están de nuevo en su Patria estos
combatientes inmortales.

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En Cuba restos del Che y varios de sus compañeros cubanos

La Habana, 12 jul (ain) Los restos mortales del Comandante
Ernesto Guevara y varios de sus compañeros cubanos caídos en
Bolivia, fueron traídos hoy a la Patria.
   Poco después de las ocho de la noche toco tierra el il-62 que
devolvió a la Patria a los combatientes. 
   A continuación, y a los acordes de una marcha militar solemne,
se situaron frente a la tribuna los armones con los restos del
Che, Alberto Fernández Montes de Oca, René Martínez Tamayo,
Orlando Pantoja Tamayo y Carlos Coello, en tanto el Comandante 
de la Revolución Ramiro Valdés dio al Comandante en Jefe Fidel
Castro el parte dando por cumplida la misión.
   En medio de la emoción general, se ordenó el toque de silencio
y tres salvas de artillería, tras lo cual se escucharon las notas
combativas del himno nacional.
   A nombre de todos los familiares, Aleida Guevara March leyó
   una carta en que hace depositario al Comandante en Jefe Fidel
   Castro de los restos, pues más que a sus hijos, pertenecen a
   todo el pueblo de Cuba. ''Ellos vienen convertidos en héroes,
   eternamente jóvenes, valientes, fuertes, audaces'', señala la misiva, que concluye
''reciba a sus soldados, a sus compañeros que regresan a la
Patria. Nosotros también le entregamos nuestras vidas.''
   Visiblemente emocionado, Fidel abrazó entonces a Aleidita. A
   los acordes del Himno del Guerrillero Heróico, fueron
trasladados los armones a la sala Granma del MINFAR para
su custodia transitoria, hasta que sean ubicados en el mausoleo
que se construye en la Plaza Ernesto Che Guevara, de la ciudad 
de Santa Clara.
   Asistieron a la ceremonia, junto a los familiares, una
representación de dirigentes del Partido, del Gobierno, las
organizaciones de masas, juveniles y compañeros de armas.