Yaimara Villaverde Marcé
Guantánamo, 31 may (AIN) Con la pieza musical El guararey
de Pastora, el changüí más famoso del mundo, comenzaron en Guantánamo los festejos del
VI Festival Nacional dedicado al autóctono género nacido en serranías orientales y
considerado ancestro del Son Cubano.
En la Plaza Pedro Agustín Pérez se unieron en la noche de este
miércoles, de manera sugerente e inusual la Orquesta de Cámara MiSol y el grupo de
música bailable Zamora y su Sonora Continental, para reverenciar al cadencioso ritmo, al
interpretar el tema de Roberto Baute popularizado por Los Van Van en la pasada década del
70.
Los bailarines del folklórico Babul completaron la escena y el
arreglo musical corrió a cargo de Conrado Monier, considerado uno de los mejores en el
país en esa especialidad, y quien tiene a su haber la primera versión de un changüí
para Orquesta Sinfónica, ejecutado en la clausura del Cubadisco 2010.
La multitud congregada en la explanada disfrutó además de
recreaciones de esa sonoridad desde otros géneros y estilos, como el de la Orquesta de
Guitarras, dirigida por Brian Hui, los reggaetoneros de Ángeles de la Creación, el
Septeto Yumurí, el trovador Josué Oliva y los folclóricos Bararrumba y Aba Ilu Ará.
En tanto, la más pura armonía del tres, el bongo y la marímbula,
instrumentos distintivos del ritmo guantanamero, se escuchó en principales exponentes:
los conjuntos Estrellas Campesinas, El guajiro y su Changüí, y el Changüí Guantánamo,
este último embajador de esta sonoridad en el mundo.
Subieron también al escenario 30 parejas de baile de diferentes
peñas donde bailan ese género, los humoristas de Komotú, y el grupo Nengón-Kiribá, de
la región de Baracoa, cultor de los ritmos homónimos que, junto al Changüí,
constituyen expresiones a las que muchos musicólogos adjudican la génesis del Son.
Momento significativo constituyó el homenaje por el cumpleaños 85
de la emblemática bailadora changüisera Evelia Noblet, los 70 años del bongosero
Andrés Fistó Cobas, y los 60 de fundado el conjunto Estrellas Campesinas, a quienes
está dedicada esta edición del Festival.
La gala estuvo a cargo del director artístico Elio Omar Fuentes y
coronó por todo lo alto con la descarga de ocho destacados treseros y bongoseros del
territorio y la intervención especial del músico estadounidense Benjamín Lapidus, quien
aprendió en Guantánamo a tocar el tres y a apreciar ese ritmo.