| Destaca Gabriel
Orozco labor con estudiantes cubanos Octavio
Borges Pérez
La Habana, 12 may (AIN) Gabriel Orozco, uno de los
invitados de lujo de la XI Bienal de La Habana, destacó la labor de equipo realizada con
estudiantes del Instituto Superior de Arte (ISA), con quienes realizó una sugerente obra.
En un aparte con la AIN, el emblemático artista mexicano
dijo que se logró una atmósfera de creatividad entre todos y un espíritu de
colaboración mutua que hizo posible realizar una especie de limpieza de Las ruinas del
circo, como se conoce a la inconclusa Facultad de Ballet en el campus universitario.
Precisó que sin la ayuda de jóvenes no hubiera podido
desarrollar una obra, que reflexiona sobre el trabajo con el lodo, el polvo, lo que se
descubre y oculta durante las manipulaciones del entorno, las sombras y luces, lo cual en
conjunto lleva a sutiles indagaciones sobre variados temas.
Subrayó que aunque le habían reservado la Galería Habana
para exponer sus piezas, prefirió esta locación y las energías que emergentes creadores
en pleno proceso de formación profesional le aportaron a su quehacer y se congratuló por
la oportunidad de también aprender con ellos.
El artista cubano Wilfredo Prieto, quien participó durante
toda la semana de ese taller creativo, destacó que se trató, sobre todo, de una clase
magistral de sensibilidad, durante la cual tuvieron la ocasión excepcional de comprender
cómo Orozco opera y manipula su arsenal de recursos.
Dijo que resulta casi imposible adentrarse en las
interioridades del quehacer de un maestro de la talla, de quien solo se tienen referencias
desde la distancia y que, seguro, esta experiencia cambiará la forma de producir y pensar
de las más jóvenes generaciones artísticas en la Isla.
Este famoso mexicano, según el artista brasileño Helio
Oiticica, se ubica en una zona de completa accesibilidad porque se trata de un arte de las
cosas que vemos todos los días sin mirarlas, en una especie de comunión con el ambiente.
Orozco dijo en una ocasión que se interesa en la vida
cotidiana vista como un proceso funcional, en el cual el artista deja de ser creador de
formas inéditas para volverse una suerte de desestabilizador de la identidad de los
objetos, que al ser intervenidos toman nuevos y movedizos sentidos. |