| Comenzó la XI Bienal
de La Habana Octavio Borges Pérez
La Habana, 11 may (AIN) Con presentaciones de
interacción y diálogo directo con las personas, comenzó este viernes la XI Bienal de La
Habana, que se extenderá hasta el 11 de junio, interesada en llevar el arte a los
espacios públicos.
Justo al mediodía, los artistas María Magdalena Campos y
Neil Leonard escenificaron -en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam- la
competencia de pregones Llegooo Fefa, performance en favor de la paz, la
convivencia y la armonía.
Saxofonista y profesor de Berklee College of Music, Leonard
explicó que la primera canción cubana que escuchó fue El manisero, interpretada por el
genial trompetista Louis Armstrong.
Agregó que desde hace varios años colabora con su esposa
María Magdalena, con música y sonidos para danza, teatro, performance experimental y
cine.
Asistida por un equipo de colaboradores, la artista
interactuó con los presentes, en el gran patio del Wifredo Lam, usando panes
como símbolo de la identidad en permanente cambio, flexible e integrada por componentes
muy variados.
Simultáneamente se produjo la competencia, en la que
intervinieron casi dos decenas de pregoneros de La Habana y Ciego de Ávila, en una lidia
por obtener los premios al más musical, poético o cercano al personaje de Fefa,
encarnado por María Magdalena Campos.
El público también apreció en las salas de la
institución las obras de los creadores Patricia Villalobos, Nury González, Jorge Pardo,
Carlos Garaicoa, Craig Shillito, Raymundo Sesmas y los propios Neil Leonard y Maria
Magdalena Campos.
En la misma tónica, durante el resto de la jornada
inaugural se programan otras acciones de intercambio con el auditorio en sitios
emblemáticos de La Habana.
Un ejemplo es la Conga Irreversible,
protagonizada por el grupo de artistas conocido como Los Carpinteros, quienes en la
céntrica esquina de Prado y Neptuno escenificarán coreografía y música interpretadas
al revés de lo habitual.
Otro esperado momento es la inauguración del proyecto El
barco de la tolerancia, de Ilya y Emilia Kabakov, quienes dirigieron a unos 500 niños
cubanos, norteamericanos y rusos, encargados de diseñar las obras que se colgarán en los
mástiles de la singular nave. |