| Exponen dominicanos
acciones para reducir riesgos sísmicos Marlene
Montoya
Santiago de Cuba, 10 may (AIN) República Dominicana, país propenso a eventos sísmicos
por su ubicación en la placa del Caribe, ejecuta proyectos comunitarios para elevar la
conciencia y capacidad de protección de su población.
Eugenio Polanco, director del Instituto Sismológico de la
Universidad Autónoma de Santo Domingo, se refirió al proyecto denominado DIPECHO,
durante la IV Conferencia
Internacional de peligrosidad, riesgo geológico e ingeniería sísmica y de desastres,
que concluyó hoy Santiago de Cuba.
Experiencias de su aplicación, dijo, existen por ejemplo
en cinco barrios de Santiago de los Caballeros, llamados algunos como Hoyo de Puchula y
Hoyo de Julia, con peligros
de deslizamientos, inundaciones y otros.
Esa intervención comprendió varias acciones, entre esas
cursos a multiplicadores que llevan el mensaje a los pobladores y hoy se aprecian mejoras
en la conducta frente
al problema, puntualizó.
Reconoció que pesar de haber sido impactado el país por
sismos importantes durante siglos, esa amenaza fue ignorada para el desarrollo urbano, de
ahí parte de la vulnerabilidad existente.
En exclusiva a la AIN indicó que la vecina nación se
organiza a partir del impacto de dos ciclones y ejemplificó cómo en Santiago de los
Caballeros las autoridades tienen en cuenta a profesionales preocupados en ese tema y les
dan participación en la toma de decisiones.
Con respecto a las nuevas inversiones se avanza en una
mayor exigencia a los constructores y en los contratos, quedando el desafío de reducir
los riesgos en las edificaciones existentes, acotó.
El Instituto Sismológico de la Universidad Autónoma de
Santo Domingo es el responsable del seguimiento de la sismicidad nacional y el desarrollo
de la red sísmica, precisó
Polanco.
Ese país -que comparte con Haití la isla La Española-
está ubicado en la zona de interacción de la placa téctónica del Caribe con la
Norteamérica, por lo cual está propenso a grandes eventos sísmicos.
De ellos hay registros y evidencias en ruinas de ciudades
desde 1562. |