| Diseñan reloj
nuclear 100 veces más preciso que reloj atómico actual La Habana, 19 mar (AIN) Un equipo internacional de
científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) trabaja en la
construcción de un reloj 100 veces más preciso que los existentes actualmente.
La exactitud extrema de este reloj atómico
confiere un margen de imprecisión de una décima de segundo en 14 mil millones de años
(compárese con la edad del Universo que es de unos 13 mil 600 millones de años), según
refiere el sitio digital Cubadebate.
El ion positivo del torio-229 constituye la
principal referencia para medir el tiempo propuesta por los investigadores, que auguran
que esa nueva tecnología podrá tener una precisión de hasta 19 dígitos después de la
coma decimal, por lo que permitirá lograr una exactitud excepcional en los experimentos y
estudios.
Un reloj atómico utiliza como
péndulo el electrón que gira alrededor del núcleo atómico. No obstante, hemos logrado
demostrar que con la ayuda de un láser los electrones se pueden dirigir alrededor del
núcleo de tal manera que el neutrón sirva como péndulo, explicó Victor Flambaum,
uno de los autores del estudio que se publicará en la revista Physical Review Letters.
Según el físico, es precisamente esta
nueva tecnología la que proporcionará al reloj una precisión extraordinaria, ya que los
neutrones son menos suceptibles que los electrones a factores externos porque son mucho
más pesados y están agrupados con más densidad en el núcleo atómico.
Sin embrago, según reporte de EFE los
diseñadores encaran otro problema, pues para que el reloj nuclear sea estable hay que
mantenerlo a temperaturas muy bajas de apenas decenas de microkelvin.
Para producir y mantener tales temperaturas
habitualmente los físicos usan un refrigerante del láser, pero en este sistema eso se
presenta como un problema, porque dicha luz también se usa para crear las oscilaciones
que marcan el paso del tiempo.
Según un artículo del Instituto
Tecnológico de Georgia (EE.UU.) citado por la fuente, para solucionar esa dificultad, los
investigadores incluyeron un único ion de torio 232 con el de torio 229 que se usará en
la marca del tiempo.
Al ion más pesado lo afecta una frecuencia
de onda diferente de la que afecta al torio 229, por lo que al enfriarlo bajó la
temperatura del ion "reloj" sin afectar sus oscilaciones, señala EFE. |