Félix Milián
La Habana, 27 jun (AIN) Más de 200 pacientes carentes de la audición en
Cuba han sido beneficiados con el implante coclear, entre ellos varias decenas de sordos
ciegos, a quienes está dedicado internacionalmente el día de hoy.
Esa tecnología resulta muy costosa en todo el mundo, puede llegar
hasta 60 mil dólares, mientras que en este país se aplica de forma gratuita a aquellos
con posibilidades de asimilarla, especialmente a los niños.
La primera persona sordo ciego implantada en la Isla fue Rosa Amelia
Moya, quien hoy conserva su audición 11 años después.
Actualmente jubilada, en aquel entonces trabajaba en el área de
lectura para ciegos de la biblioteca de Bejucal, actual provincia de Mayabeque.
Moya declaró que el implante para ella fue como volver a la vida,
pues durante casi un año afrontó serias dificultades para comunicarse con su familia y
sus compañeras de trabajo, a pesar de los diferentes procedimientos empleados.
La atención a las personas con la doble discapacidad en Cuba se
inició en los años 90 del pasado siglo, y actualmente se avanza en la incorporación de
ellos a la educación, el trabajo, los deportes, la cultura y la recreación.