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Recuperan
ecosistemas dañados por explotación minera
Yaimara Villaverde Marcé
Guantánamo, 21 jun (AIN) Especialistas, técnicos y guardaparques de la Unidad de
Servicios Ambientales (UPSA) Alejandro de Humboldt, de la provincia de Guantánamo,
priorizan la recuperación de ecosistemas degradados por estudios para la explotación
minera.
La rehabilitación tiene lugar en predios que pertenecieron a la Empresa Moa
Nickel S.A, específicamente en la altiplanicie del Toldo, al sureste del municipio de
Moa, Holguín; en la cuenca del río Piloto, que desemboca al Jaguaní, principal afluente
del Toa.
Rolando Villaverde, experto de la UPSA, dijo a la AIN que la zona está
comprendida en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, y las labores protectoras abarcan
conservación de suelos, formación de fajas hidrorreguladoras y reforestación con
especies autóctonas, como el ocuje y el roble.
Puntualizó que la restauración del lugar forma parte de un proyecto que
inicialmente evaluó los impactos residuales de prospecciones mineras, ejecutadas en las
décadas del 70 y 90 del pasado siglo, las cuales incluyeron perforaciones térreas para
constatar la calidad y cantidad del yacimiento.
Este paraje, antes poblado por bosques húmedos de gran porte arbustivo, a la
sazón fue también expuesto a la tala para la creación de amplias trochas que
facilitarían las operaciones, pero que afectaron significativamente los ecosistemas
implicados y su biodiversidad, sobre todo la de la flora, acotó Villaverde.
Por su parte, el biólogo Gerardo Begué, vinculado a la restauración de la
zona, explicó que el actual proyecto identificó más de 20 hectáreas desprovistas de
vegetación, y el 13,5 por ciento de la superficie total de suelo afectada por procesos
avanzados de degradación y erosión.
De manera natural -subrayó- estas áreas tardan largo tiempo para
recuperarse, y lo hacen con plantas oportunistas resistentes a los impactos, como el
cordobán y los helechos, lo cual limita la variedad, donde otrora convivían de 20 a 30
especies diversas.
Comentó que en un período de cuatro años el programa ambientalista aspira
a restaurar alrededor de 29 hectáreas, lo cual salvará y garantizará la permanencia de
bienes y servicios ecosistémicos de gran valor económico, ecológico y social.
Ambos especialistas coincidieron en que no obstante la importancia de la zona
por albergar millones de toneladas de níquel, su mayor relevancia está dada por
pertenecer a un área exclusiva, Sitio de Patrimonio Mundial de la Naturaleza, de valía
para la biodiversidad, el agua potable y otros primordiales recursos. |
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