| Destacan vocación
humanista de ciencias cubanas Elena Milián
Salaberri
Pinar del Río, 19 jun (AIN) La meta de los científicos
cubanos es generar procesos educativos, con transformaciones prácticas y a través de una
filosofía de vida humana, dijo aquí el máster Juan Francisco Santos, miembro de la
delegación de la Isla a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible
(Río+20).
El también director del Museo de Historia Natural
Tranquilino Sandalio de Noda, de la más occidental provincia cubana, añadió que como
parte de la red nacional de educadores ambientales en la cita internacional por comenzar
mañana, se coordinarán talleres con las experiencias de Pinar del Río.
Uno de ellos abordará exactamente la educación popular
ambiental, con la esperanza de que sí es posible salvar el planeta; se trata, indicó,
del V Taller Latinoamericano sobre el tema, previsto para fines de año en la capital de
la más occidental provincia cubana.
La capacitación y los métodos participativos de
socialización de las ciencias son la base del futuro de la sostenibilidad en el planeta,
sostuvo.
En declaraciones recientes a la prensa local, Santos
precisó que el capitalismo privatiza el patrimonio cultural y se convierte en mercancía
la propiedad común, y un ejemplo de ello es África, donde grandes empresas se apropian
de las riquezas y la población queda a merced del mercado, aseveró.
Existen, dijo, diversos movimientos como los de los pueblos
originarios y el de los Sin Tierra en Brasil, entre otros, que defienden desde su cultura
el pensamiento del buen vivir, no desde la acumulación de riquezas, sino a partir de la
forma en que se consume y se reproduce el mundo desde lo social y lo individual.
Mi participación en la Cumbre, enmarcada del 20 al 22,
señaló, es un reconocimiento al Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente
territorial y al centro de Educación y Promoción para el Desarrollo Sostenible, fundado
en 1998 en el museo Tranquilino Sandalio de Noda.
Pinar del Río, a unas dos horas de viaje al oeste de La
Habana, es conocida por su profusa biodiversidad y riqueza paisajística, que le han
ganado el apelativo de "Jardín de Cuba". |