| Cuba y China afianzan
nexos bilaterales Venus Carrillo Ortega
La Habana, 25 feb (AIN) Prueba del favorable ambiente en que transcurren las
relaciones entre Cuba y China, ha sido por estos días el intercambio de Marino Murillo
Jorge, vicepresidente del Consejo de Ministros de la Isla, con altos dignatarios del país
asiático.
Con la visita del también miembro del Buró Político del
Partido Comunista, la cual culmina hoy, ambas naciones ratifican su disposición para
desarrollar nuevos proyectos en el área científico-técnica, inversión agroindustrial y
comercio, como continuidad de los acuerdos de 2007 en la XIX Sesión de la Comisión
Intergubernamental.
En contraste con la distancia de miles de kilómetros que
separa a los dos territorios, cada vez se estrechan más sus nexos históricos,
económicos y políticos.
Si bien Cuba resultó el primer país de América Latina en
establecer vínculos con la República Popular de China (septiembre de 1960), esta fue una
de las pocas naciones que apoyó a la Isla, cuando muchos preveían el fin de su proyecto
socialista, ante el colapso de la antigua URSS, por los años 90 de la pasada centuria.
Transcurrido más de medio siglo de relaciones, hoy China
es -tras Venezuela- el segundo socio comercial de la Ínsula, con la cual en 2010
intercambió alrededor de mil 800 millones de dólares, según la embajadora china, Liu
Yuquin, en declaraciones al semanario Opciones.
Por concepto de exportación, la Oficina Nacional de
Estadísticas e Información refiere que Cuba pasó de los 590 millones de dólares en
2004 a mil 171 millones 485 mil en 2009, cifras -aunque significativas- signadas por
efectos de la crisis mundial y los desastres naturales ocurridos en ambos países, sobre
todo a finales del período.
Más allá de la afinidad ideológica, el elemento central
en el crecimiento sostenido de los vínculos económicos mutuos es el níquel, dada la
importancia de este mineral para la industria metalúrgica china y la existencia de
grandes reservas en Cuba, como bien reflejó el especialista Antonio Montoro, del
Observatorio de la Economía y Sociedad China.
Esa convergencia de intereses favorece la construcción de
agendas comerciales comunes en la esfera internacional, en especial si se tiene en cuenta
que el 14 por ciento del níquel consumido por el país asiático proviene de la Isla,
mientras que el 70 por ciento de las exportaciones cubanas de ese rubro tienen como
destino a China.
Otras áreas de importancia en la reciprocidad comercial
entre La Habana y Beijing, devenidas renglones de significativo peso en los últimos
años, son la industria petrolera, el turismo y las telecomunicaciones.
Un peso especial lo tiene la Biotecnología, rama en la que
hay varios acuerdos para el desarrollo de vacunas, fármacos y productos destinados a la
agricultura, inscritos en el Memorando de Entendimiento para la Cooperación
Biotecnológica, firmado en 2004 al más alto nivel entre ambos Estados.
Esto es posible gracias al auge de las relaciones entre
instituciones científicas, como las empresas mixtas Biotech Pharmaceutical LTD y la
ChangHeber, importantes productoras y distribuidoras de vacunas, y los centros cubanos de
Ingeniería Genética y Biotecnología y de Inmunoensayo, y el Instituto Finlay.
La tendencia creciente descrita por los lazos de
cooperación durante los últimos tiempos, se mantuvo en 2011, año en el que la potencia
asiática continuó la venta a Cuba de electrodomésticos, equipamiento médico,
vehículos y maquinarias, entre otros bienes, mientras que la Isla ofreció ron,
medicamentos, azúcar y níquel. |