Descubrimiento
proporciona nuevos detalles de la Mona Lisa
La Habana, 1 Feb (AIN)- El
Museo de El Prado de Madrid, tras un proceso de restauración de su copia del famoso
cuadro de Leonardo Da Vinci La Gioconda,
descubrió que su relevancia es mayor de la considerada hasta ahora.
Según publicó la EFE, el lienzo que tiene dimensiones muy parecidas a la
de Leonardo Da Vinci (76 por 57 centímetros la de El Prado, y 77 por 53 centímetros la
original), fue realizado en el propio taller
del artista italiano mientras este pintaba la original.
La "copia" del
retrato renacentista que reside en el Louvre fue pintada de forma paralela a éste por uno
de los discípulos del maestro italiano, muy probablemente Francesco Melzi,
manifestó en una rueda de prensa el jefe del Departamento de Pintura Italiana del
Prado, Miguel Falomir, según publicó la Agencia Alemana
de Prensa (DPA).
La pintura, muestra la misma mujer retratada por Da Vinci, más joven y con el rostro más fresco, pero
con la misma pose y la misma sonrisa
enigmática, el fondo, sin embargo, era completamente negro, cubierto con varias capas de pintura eses color que los expertos han removido
cuidadosamente, publicó la DPA.
Fuentes del museo informaron
este miércoles que los restauradores descubrieron bajo el fondo negro del cuadro,
añadido posteriormente, el mismo paisaje toscano que el de la Mona Lisa del
Louvre, y al estar esta copia en mejor estado de conservación, arroja luz sobre el
enigmático cuadro de Lisa Gherardini y su icónica sonrisa.
La conclusión de que esta
copia de La
Gioconda fue pintada simultáneamente y en el mismo taller de Da Vinci se
obtuvo al descubrir, mediante reflectografías con rayos infrarrojos, que las
rectificaciones de la copia son prácticamente exactas a las que hizo Da Vinci, lo que
hace pensar que el discípulo presenció el proceso de creación de la obra e introdujo
los mismos cambios que su maestro.
El museo madrileño aclaró
que su copia de La
Gioconda no se encontraba en un almacén, sino que colgó durante años de las
paredes del museo y había sido sometida a una restauración rutinaria.
Así, la versión restaurada
muestra en el fondo un paisaje de colinas y ríos que
mucho se parece al de la pintura original, actualmente en el Museo del Louvre, en París. |