|
|
Trabajan en Pinar del Río para atenuar efectos de huracanes
La Habana, 23 ene (AIN) Pérdidas severas en la masa animal, instalaciones destrozadas y
plantaciones destruidas han sido una y otra vez resultado de hallarse Pinar del Río en
una de las rutas más transitadas por los ciclones tropicales, observa hoy el diario
Granma.
Ante el reto de aprender a convivir con los huracanes, la agricultura
pinareña toma medidas para mitigar el impacto de esos devastadores fenómenos naturales,
puesto que para la provincia -precisa el rotativo- no queda otra opción, tomando en
cuenta las afectaciones de la última década.
Aun cuando se trata de un "mal inevitable", los especialistas
coinciden en que mediante la acción inteligente del hombre, es posible atenuar sus
efectos potenciando plantaciones capaces de soportar los embates de los huracanes y que
puedan cosecharse de inmediato, como la malanga, el boniato, la calabaza.
Así lo explica el Doctor en Ciencias Sergio Rodríguez Morales, director del
Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT), que radica en Villa
Clara.
El científico observa que al paso de un huracán, inmediatamente se indica
sembrar cultivos de ciclo corto, pero el más corto de todos tarda semanas en aportar
alimentos y la gente tiene que comer al otro día, advierte.
La ingeniera Maylín Estévez López, especialista de la biofábrica de la
provincia, comenta que se trata de variedades obtenidas en varias instituciones
científicas del país, tanto de frutas como de viandas, más pequeñas que las promovidas
hasta ahora, en busca de lograr cierta resistencia a los vientos.
Convencida de ello, asevera Granma, la agricultura pinareña trabaja hoy por
llevar tales indicaciones al surco, y junto al rescate de cultivos que casi habían
desaparecido como la malanga, se introducen otros como el plátano de bajo porte.
Juan García, encargado de la actividad de viandas en la delegación
provincial de la Agricultura en la más occidental provincia, advierte que para poder
extender esta experiencia, es preciso vencer la reticencia de no pocos campesinos a
contratar las simientes en la biofábrica, que les resulta más caro.
Sin embargo, el director de INIVIT subraya que una vitroplanta es una semilla
básica de alto potencial, que garantiza de tres a cinco campañas, a partir de lo cual
-dijo- se puede sacar cuentas para ver cuántas veces se recupera ese dinero invertido,
expone Rodríguez. |
|
|