Yudaisis Moreno Benítez
Servicio Especial de la AIN
La entrega de información inmediata y
actualizada, la cultura de un pueblo y su idiosincrasia son parte de los agradecimientos
que le debemos los cubanos a un medio de comunicación tan importante como la radio.
Cuba fue la segunda nación del mundo en inaugurar una emisora de
radio, cuando el 22 de agosto de 1922 Luis Casas Romero creó la 2LC.
Esta Isla fue pionera en el mundo en radiar un concierto de música
y un noticiero, y la primera mujer en el orbe locutora fue la cubana Esther Perea de la
Torre, según el sitio Web de la Radio Cubana.
Las estadísticas muestran que ya en 1928 la Isla contaba con 61
emisoras, 43 de ellas en la Habana, y ocupaba el cuarto lugar mundial, superada solo por
los Estados Unidos, Canadá y la Unión Soviética. Se considera que Cuba está entre las
primeras naciones en lograr mayor cantidad de emisoras por número de habitantes y
extensión territorial.
Así es de distintivo para este país un medio de difusión que no
se detiene ni deja de latir en la historia, aún cuando las nuevas tecnologías asoman
para cautivar la atención y el interés de muchos.
La Radio siempre ha tenido una misión muy particular en su labor de
informar y recrear, y ha estado presente en los momentos más sobresalientes de la
historia nacional desde inicios de la segunda década de la pasada centuria.
Basta recordar la alocución de José Antonio Echeverría al pueblo
de Cuba el 13 de marzo de 1957, poco antes de caer abatido, e imposible olvidar la
fundación de Radio Rebelde, divulgadora de las ideas de justicia y las verdades de la
lucha revolucionaria contra la tiranía de Fulgencio Batista.
Incontables los oyentes que se mantienen fieles en un punto del dial
si asoma un evento meteorológico, y los otros que no pierden la secuencia de las
emocionantes novelas, entre las cuales, El derecho de nacer, fue la pionera, y de las más
gustadas en estos 90 años de la radio cubana.
Tiene la programación de la radio la tarea de educar y sembrar
valores, particular desempeño por el cual los realizadores ponen imagen y colores a la
realidad, sin otro recurso que el sonido, ese que cautiva, emociona y queda en el
recuerdo.
Por situaciones ambientales, u otros imprevistos, si falla el resto
de los medios de comunicación, la radio continúa en pie y demuestra que tiene mucho de
útil y necesaria, a pesar de los adelantos y avances de otras fuentes de información y
entretenimiento.
Es así como anda la Radio por sus nueve décadas, renaciendo en
cada aniversario, siempre segura e inmediata en su mensaje y puntual para sus oyentes.