| ¡Qué calor...! Luz María Martinez Zelada
Después del saludo de rigor, las expresiones sobre el calor son hoy
inevitables en la parada del ómnibus, la farmacia o en cualquier sitio en que se
encuentren dos cubanos en medio de la presente canícula.
Buen pretexto para iniciar la conversación entre
desconocidos o excelente fórmula que permite desahogar el acaloramiento de la caminata
bajo el sol.
Cada año parece más caluroso que el anterior, pululan las
sombrillas de todos los tamaños y colores, además de vestuarios bien ligeros, a veces
demasiado, justificados por elevadas cifras en los termómetros.
Al interminable desfile de espejuelos oscuros contra los
radiantes rayos del astro rey, se suman los más variados abanicos, desde aquellos
heredados de los antepasados hasta los más actuales y curiosos, sin olvidar ese
aditamento que sirve para aventarse, conocido por penca.
El anhelado chapuzón, tanto en el mar, a todo lo largo del
litoral de esta Isla, que en las frías aguas del río o de la piscina, resulta
imprescindible en la etapa estival y es como rito del que no escapan jóvenes ni abuelos.
Según Aldo Moya, especialista del Centro Meteorológico de
Villa Clara, los registros en los termómetros no reflejan récord de temperatura en julio
último en ninguna de las estaciones de la provincia, con comportamiento similar a otros
años.
Agregó que la sensación de sofoco resulta alta por falta
de precipitaciones a fines de julio, efecto que se percibirá en este mes de agosto al
coincidir mayor humedad, menos viento y elevado nivel térmico ambiental, aunque suele ser
más lluvioso.
De acuerdo con el pronóstico climático del sitio web, del
Instituto de Meteorología de la República de Cuba, el actual mes será muy caluroso con
mínimas de temperatura altas y aguaceros cercanos a lo normal o por encima. |