Reflexiones de Fidel Castro
El papel genocida de la OTAN (Cuarta parte) El
dos de marzo, bajo el título de La guerra inevitable de la OTAN escribí:
A diferencia de lo que ocurre en Egipto y Túnez, Libia
ocupa el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano de África y tiene la más alta
esperanza de vida del Continente. La educación y la salud reciben especial atención del
Estado. El nivel cultural de su población es sin dudas más alto. Sus problemas son de
otro carácter. [
] El país requería abundante fuerza de trabajo extranjera para
llevar a cabo ambiciosos planes de producción y desarrollo social.
Disponía de enormes ingresos y reservas en divisas
convertibles depositadas en los bancos de los países ricos, con las cuales adquirían
bienes de consumo e incluso, armas sofisticadas que precisamente le suministraban los
mismos países que hoy quieren invadirla en nombre de los derechos humanos.
La colosal campaña de mentiras, desatada por los
medios masivos de información, dio lugar a una gran confusión en la opinión pública
mundial. Pasará tiempo antes de que pueda reconstruirse lo que realmente ha ocurrido en
Libia, y separar los hechos reales de los falsos que se han divulgado.
El imperio y sus principales aliados emplearon los
medios más sofisticados para divulgar informaciones deformadas sobre los acontecimientos,
entre las cuales había que inferir los rasgos de la verdad.
El imperialismo y la OTAN -seriamente preocupados por
la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe, donde se genera gran parte del
petróleo que sostiene la economía de consumo de los países desarrollados y ricos- no
podían dejar de aprovechar el conflicto interno surgido en Libia para promover la
intervención militar.
Pese al diluvio de mentiras y la confusión creada,
Estados Unidos no pudo arrastrar a China y la Federación Rusa a la aprobación por el
Consejo de Seguridad de una intervención militar en Libia, aunque logró en cambio
obtener, en el Consejo de Derechos Humanos, la aprobación de los objetivos que buscaba en
ese momento.
El hecho real es que Libia está ya envuelta en una
guerra civil, como habíamos previsto, y nada pudo hacer Naciones Unidas para evitarlo,
excepto que su propio Secretario General regara una buena dosis de combustible en el
fuego.
El problema que tal vez no imaginaban los actores es
que los propios líderes de la rebelión irrumpieran en el complicado tema declarando que
rechazaban toda intervención militar extranjera.
Uno de los cabecillas de la rebelión, Abdelhafiz Ghoga,
declaró el 28 de febrero en un encuentro con los periodistas: Lo que queremos es
informaciones de inteligencia, pero en ningún caso que se afecte nuestra soberanía
aérea, terrestre o marítima.
La intransigencia de los responsables de la oposición
sobre la soberanía nacional reflejaba la opinión manifestada en forma espontánea por
muchos ciudadanos libios a la prensa internacional en Bengasi, informó un despacho de la
agencia AFP el pasado lunes.
Ese mismo día, una profesora de Ciencias Políticas de
la Universidad de Bengasi, Abeir Imneina, ?adversaria de Gaddafi? declaró:
Hay un sentimiento nacional muy fuerte en Libia.
Además, el ejemplo de Irak da miedo al conjunto
del mundo árabe, subraya, en referencia a la invasión norteamericana de 2003 que
debía llevar la democracia a ese país y luego, por contagio, al conjunto de la región,
una hipótesis totalmente desmentida por los hechos.
Sabemos lo que pasó en Irak, es que se encuentra
en plena inestabilidad, y verdaderamente no deseamos seguir el mismo camino. No queremos
que los norteamericanos vengan para tener que terminar lamentando a Gaddafi,
continuó esta experta.
A las pocas horas de publicarse este despacho, dos de
los principales órganos de prensa de Estados Unidos, The New York Times y The Washington
Post, se apresuraron en ofrecer nuevas versiones sobre el tema, de lo cual informa la
agencia DPA al día siguiente 1º de marzo: La oposición libia podría solicitar
que Occidente bombardee desde el aire posiciones estratégicas de las fuerzas fieles al
presidente Muamar al Gadafi, informa hoy la prensa estadounidense.
El tema está siendo discutido dentro del Consejo
Revolucionario libio, precisan The New York Times y The Washington Post
en sus versiones online.
En el caso de que las acciones aéreas se realicen en
el marco de las Naciones Unidas, éstas no implicarían intervención internacional,
explicó el portavoz del consejo, citado por The New York Times.
The Washington Post citó a rebeldes
reconociendo que, sin el apoyo de Occidente, los combates con las fuerzas leales a Gadafi
podrían durar mucho y costar gran cantidad de vidas humanas.
De inmediato me pregunté en esa Reflexión:
¿Por qué el empeño en presentar a los rebeldes como
miembros prominentes de la sociedad reclamando bombardeos de Estados Unidos y la OTAN para
matar libios?
Algún día se conocerá la verdad, a través de
personas como la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, que con
tanta elocuencia narra la terrible experiencia que mató, destruyó los hogares, dejó sin
empleo o hizo emigrar a millones de personas en Iraq.
Hoy miércoles dos de marzo, la Agencia EFE presenta al
conocido vocero rebelde haciendo declaraciones que, a mi juicio, afirman y a la vez
contradicen las del lunes: Bengasi (Libia), 2 de marzo. La dirección rebelde libia
pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que lance un ataque aéreo contra los
mercenarios del régimen de Muamar el Gadafi.
¿A cuál de las muchas guerras imperialistas se
parecería esta?
¿La de España en 1936, la de Mussolini contra
Etiopía en 1935, la de George W. Bush contra Iraq en el año 2003 o a cualquiera de las
decenas de guerras promovidas por Estados Unidos contra los pueblos de América, desde la
invasión de México en 1846, hasta la de Las Malvinas en 1982?
Sin excluir, desde luego, la invasión mercenaria de
Girón, la guerra sucia y el bloqueo a nuestra Patria a lo largo de 50 años, que se
cumplirán el próximo 16 de abril.
En todas esas guerras, como la de Vietnam que costó
millones de vidas, imperaron las justificaciones y las medidas más cínicas.
Para los que alberguen alguna duda, sobre la inevitable
intervención militar que se producirá en Libia, la agencia de noticias AP, a la que
considero bien informada, encabezó un cable publicado hoy, en el que se afirma: Los
países de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) elaboran un plan de
contingencia tomando como modelo las zonas de exclusión de vuelos establecidas sobre los
Balcanes en la década de 1990, en caso de que la comunidad internacional decida imponer
un embargo aéreo sobre Libia, dijeron diplomáticos.
Cualquier persona honesta capaz de observar con objetividad
los acontecimientos, puede apreciar la peligrosidad del conjunto de hechos cínicos y
brutales que caracterizan la política de Estados Unidos, y explican la bochornosa soledad
de ese país en el debate de Naciones Unidas sobre la Necesidad de poner fin al
bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.
Sigo de cerca, a pesar de mi trabajo, los Juegos
Panamericanos Guadalajara 2011.
Nuestro país se enorgullece de esos jóvenes que son
ejemplos para el mundo por su desinterés y espíritu de solidaridad. Los felicito
calurosamente, ya nadie podrá arrebatarles el lugar de honor que se han ganado.
Proseguirá el domingo 30.
Fidel Castro Ruz
Octubre 28 de 2011
7 y 14 p.m.
|