La Habana, 29 jun (AIN) La obsesión estadounidense por
justificar una política fracasada contra Cuba, es la única razón para incluirla en el
listado de países que no cumplen los estándares para la eliminación de la trata de
personas.
En declaración que hoy publica el diario Granma, Josefina Vidal,
Directora de América del Norte de la Cancillería cubana, rechazó la inserción
arbitraria de la Isla en la peor de las categorías del mencionado informe del
Departamento de Estado Norteamericano.
Constituye una calumnia bochornosa, que ofende profundamente al
pueblo de Cuba -dice el texto- incluir a la nación caribeña entre los países que
"no cumplen completamente con los estándares mínimos para la eliminación de la
trata de personas y no hacen esfuerzos significativos con ese fin".
Tal inclusión desconoce una vez más el desempeño ejemplar de la
Ínsula en la protección de la niñez, la juventud y la mujer.
Una vez más, rechazamos enérgicamente la inclusión de Cuba en
este espurio informe del Departamento de Estado, subraya el documento, en el que se
precisa que ni es país de origen, ni de tránsito, ni de destino de este flagelo.
No existe la trata sexual de menores, ni el trabajo forzado infantil
sostiene- y agrega que, por el contrario, la legislación y las políticas adoptadas
y la labor de las instituciones en esa esfera, colocan a Cuba entre los países de la
región con normas y mecanismos más avanzados en la prevención y combate a la trata de
personas y en el cuidado y protección de la niñez y los sectores vulnerables de la
población.
No son ciertas las alegaciones del informe cuando asegura que no
existe información sobre las acciones de Cuba en la materia, y al respecto asegura que el
Gobierno de Estados Unidos lo sabe.
Expresa que aunque Cuba, al igual que otros gobiernos, no reconoce
este ejercicio unilateral y discriminatorio, Estados Unidos dispone de información
actualizada sobre la sistemática gestión de múltiples instituciones cubanas en la
prevención y enfrentamiento de la trata de personas asegura el texto.
Denuncia que simplemente, una vez más, Washington ha decidido
ignorar los hechos.
El uso de este ejercicio como pretexto para tratar de desacreditar a
Cuba constituye una burla a los esfuerzos legítimos que en el mundo se realizan para
eliminar una actividad criminal que perjudica a millones de víctimas.
Tergiversa deliberadamente el informe la realidad de Cuba y encubre
la magnitud e impunidad con la que operan las principales organizaciones criminales
vinculadas a la trata de personas en EEUU, donde se concentra una buena parte de las
víctimas de este flagelo, denuncia la Declaración de la funcionaria diplomática cubana.