La Habana, 12 ene (AIN) El cable de fibra óptica ALBA-1, que
será tendido entre Venezuela y Cuba y posteriormente a Jamaica, es transportado desde
Francia al país bolivariano por el buque galo Île de Batz.
Antes de partir del puerto de Calais, el barco fue visitado por el
embajador cubano, Orlando Requeijo Gual, y el agregado científico de esa Misión estatal,
Dennis Casares, quienes se interesaron por los detalles del traslado, refiere hoy el
periódico Granma.
Pierre Emmanuel Dautry, capitán de la nave, informó que esta
contiene en sus bodegas más de mil 600 kilómetros de cable y dispone también de
sofisticada tecnología para su tendido y de un robot submarino que facilitará el
monitoreo de las operaciones.
Ese avance tecnológico entrará en funcionamiento este año y
multiplicará por tres mil la capacidad de conexión de la Isla con el exterior, según
han informado autoridades cubanas y venezolanas.
El enlace permitirá romper el bloqueo sobre las comunicaciones,
impuesto por Estados Unidos a Cuba, ampliar la integración entre las naciones de América
Latina y el Caribe, así como también fortalecer las relaciones cubano-venezolanas.
Actualmente, el acceso a la red de la nación antillana se logra
solo por vía satélite, situación que limita sus comunicaciones, porque dependen de una
banda más estrecha y muy costosa.
Mientras, en Cuba se crean las condiciones para recibir el cable
submarino que comenzará a tenderse próximamente desde Camurí, en el norte de Venezuela,
hasta la playa Siboney, cerca de la ciudad de Santiago de Cuba, en el sureste de la Isla.