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Estudian al perro jíbaro, especie invasora de fauna cubana
Onelia Chaveco
Cienfuegos, 14 dic (AIN) Un estudio sobre el perro jíbaro, como especie invasora de la
fauna, comienza a dar incipientes pasos en la provincia de Cienfuegos, en respuesta
a las afectaciones que causa a la ganadería.
María Araújo, jefa del Grupo Medio Ambiental en el territorio cienfueguero,
explicó a la prensa que en el perfil de estas indagaciones sobre el conocido
científicamente como Canis lupus familiaris, tienen en cuenta la repercusión causada por
ese animal en las entidades pecuarias sureñas.
Indicó la experta que para el venidero año deben estudiar la especie, su
relación con otras homólogas y con el ecosistema natural, pues pernoctan dentro de
plantaciones, también invasoras como el marabú.
Dalexis Hernández Hernández, director de la empresa ganadera La Sierrita,
declaró a la AIN que hay una gran incidencia de los perros sobre el rebaño, en
especial en los terneros, toretes enfermos o afectados por otra índole, los cuales son
víctimas en los propios cuartones y granjas.
Adelantó que realizan un reporte de las afectaciones en los últimos años
para que los especialistas conozcan la acción depredadora de los jíbaros en
la zona del circuito Sur, pues en la mayoría de las veces el ternero resulta mordido y
finalmente fallece a consecuencia de las infecciones.
Efraín Cedeño, cazador de perro jíbaro con más de 20 años de
experiencia, aseguró que esos animales se mueven en manadas, y tienen su líder,
por ello atacan en grupo en zonas alejadas de los núcleos poblacionales.
Según la enciclopedia cubana Ecured el perro jíbaro pertenece a los
mamíferos cimarrones, introducidos en Cuba durante la colonización española.
El sitio digital sostiene que cuando los canes se internaron en los bosques
modificaron sus caracteres y hábitos, y evolucionaron en una nueva raza silvestre,
acentuada en sus descendientes.
Informa que lograron un hocico más puntiagudo, sistema dentario más fuerte,
con caninos largos, fundamentalmente come carne roja, posee la mirada viva y desconfiada,
las patas armadas de fuertes uñas, y un ladrido menos ronco que el perro
común. |
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