| Protección de la
palma barrigona en la mira de las ciencias Elena
Milián Salaberri
Pinar del Río, 29 ago (AIN) La aplicación de un programa integral a favor de
la preservación de la palma barrigona, apuesta por la sobrevivencia en el paisaje
pinareño de esa especie endémica del occidente cubano, amenazada de extinción.
Especialistas del Ministerio de Ciencias, Tecnología y
Medio Ambiente (CITMA), destacaron al control de talas y las campañas de capacitación
sobre su cuidado, entre las acciones en beneficio de la denominada científicamente
Colpothrinax Wrightii, de tallo abultado, del cual proviene su nombre común.
Distribuida por toda la geografía de la más occidental
provincia cubana y la Isla de la Juventud, en épocas precedentes el número de ejemplares
era abundante, sin embargo, hoy la merma es considerable, según informan esas fuentes.
Su reducción, indicaron, resultó de los cortes rasos con
bulldozer para emplear las áreas de su hábitat natural en diferentes cultivos y en la
crianza de ganado, en tanto ese actuar trajo estrés a esas plantas, que declinaron su
regeneración natural.
Las poblaciones sobrevivientes continúan amenazadas, dado
el uso de sus pencas para el techado y con fines artesanales; de ahí la necesidad de
sensibilizar a las comunidades vecinas en su protección, mediante la educación ambiental
en centros de trabajo, estudio, acotaron.
Entre las medidas conservacionistas sobresale la ubicación
de zonas cubiertas de la especie en el área protegida de San Ubaldo-Sabanalamar, sitio
donde es prohibido cortarla.
El tallo ventriculoso de esa palmácea era utilizado
antiguamente para almacenar agua trasladada por bueyes en las vegas, es ideal para
confeccionar butacas rústicas, en tanto como cubierta ligera ofrece a las viviendas
criollas una resistencia natural a vientos huracanados, afirman páginas digitales.
En el kilómetro 120 de la autopista nacional, entre Pinar
del Río y La Habana, es visible un palmar de barrigonas, apelativo de un
parador, donde el turista español Luis Deulofeu, manifestó sentirse admirado por la
singularidad de la planta, que podría decirse coquetea con la maternidad. |