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suiza: origen y evolución Por Alejandro
Martínez²
Mientras caminamos o
descansamos en algún lugar, y vemos a un grupo de niñas realizar una serie de saltos con
una suiza, en ocasiones acompañados de una canción, no es usual que nos detengamos a
pensar en la búsqueda de elementos que indiquen el origen de tan curioso entretenimiento.
Y es que datos contenidos en
documentos históricos, así como también heredados por el legado familiar y
generacional, demuestran que esta práctica ostenta más edad que el patriarca judío
Matusalén, el cual vivió, según la Biblia o su nieto Noé, unos 969 años.
Aunque no se pueda precisar la fecha exacta en que una
pequeña o pequeño decidió saltar por primera vez una suiza, cuentan que ya
desde la antigua China sus habitantes la habían asumido como uno de los deportes
favoritos para festejar el advenimiento del año nuevo.
Queda registrado también en los anales de la historia
universal, que el famoso médico griego de la Antigüedad, Hipócrates (460-377 a.n.e),
adelantado a su tiempo, concibió el salto de la cuerda como uno de los métodos factibles
para la práctica de agilidad.
Asimismo, se dice que antiguos trabajadores egipcios y
chinos dedicados a confeccionar sogas, daban a sus hijos trozos de cuerdas con las que
comenzaron a inventar juegos. Así, los marinos que compraban este producto, después de
ver cómo se divertían los niños con el juego, no solo decidieron llevar a sus países
la mercancía, sino también el entretenimiento derivado de la misma.
Es conocido también, que cuando los colonos ingleses
arribaron a Nueva Ámsterdam (Nueva York), encontraron que ya los holandeses gozaban de lo
lindo con este juego, desde que se asentaran, en el siglo XVII, en esa región norteña.
Como se ha podido apreciar, concebir los inicios de
esta actividad es tan difícil como encontrar una respuesta al uso de la palabra
"suiza", empleada en algunas regiones del mundo para designar este
implemento. Lo único cierto es que no parece tener relación alguna con el gentilicio de
ese país europeo.
Algunas de las definiciones con que se conoce este
juego son: Alemania (Seilspringen), Argentina (comba, cuerda, soga), Brasil (Pular, coda
au pula, coda), Canadá (Illupik), Chile (Saltar la cuerda), Cuba (suiza), España (comba,
saltar a la comba, salto de cuerda), Francia (saut a la corde), Inglaterra (Rope skipping,
jump rope), Italia (corda, Roschetta), Perú (Saltar soga), Portugal (Saltar à
corda), Puerto Rico (Cuica), Rumania (Sâriti coarda), Santo Domingo (Cuica), Uruguay
(Cuerda) y Venezuela (Mescate)
Algo más que un juego
Este tradicional juego
infantil, más allá de entretener, también desarrolla habilidades, cualidades físicas y
capacidades motrices entre sus practicantes. No es extraño entonces, que este pasatiempo
quede incluido dentro del plan de trabajo de no pocos profesores de cultura física y
entrenadores deportivos.
Entre las disciplinas deportivas que acuden al salto de
la suiza, como un ejercicio básico en el entrenamiento del atleta, se encuentran:
patinaje, tenis (cancha y mesa), baloncesto, fútbol, artes marciales, gimnasia, béisbol,
lucha (libre y grecorromana), ciclismo y boxeo.
Pero no fue hasta la década de 1970 cuando el
norteamericano Richard Cendali convirtió esta actividad en una disciplina deportiva. El
también profesor de educación física, luego de aburridas sesiones de saltos básicos
con la suiza, decidió incorporarle un mayor grado de dificultad y de habilidades, como
cruces de manos, balanceos y doubles, acogidos con buen agrado no solo en su país, sino
en todo el mundo.
En este sentido, Nueva York emerge nuevamente como una
de las principales plazas del salto de la suiza, cuando los detectives David Walker y
Ulises Williams deciden crear una competencia de doble cuica (suiza) con los niños de esa
ciudad.
Poco tiempo después, Walker funda la American Double
Dutch League (ADDL) y, luego de establecer las reglas y el esquema de competencia, crean,
el 14 de febrero de 1974, el Primer Campeonato Mundial Invitacional de Doble Cuica en la
propia ciudad de Nueva York, en el que participaron alrededor de novecientos niñas y
niños.
Con el paso de los años, varios países del mundo
fueron creando sus clubes y equipos, que los identificaron competitivamente en los torneos
internacionales, y tal ha sido el auge alcanzado por este deporte, que no pocos son los
que se han expresado a favor de convertirlo en deporte olímpico. |
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