La Habana, 19 mar (AIN) Pronunciamientos de rechazo a la resolución del
Parlamento Europeo sobre Cuba y a la campaña mediática contra la Isla que llevan a cabo
Estados Unidos y sus aliados, tienen lugar en el Viejo Continente.
El eurodiputado Joao Ferreira expresó: "Condenamos toda y
cualquier forma de injerencia o ataque, incluyendo el criminal bloqueo al que el pueblo
cubano se encuentra sujeto desde hace ya casi medio siglo".
"Por eso entendemos que la postura lógica de la Unión Europea
y el camino a seguir, deberá ser de total normalización de las relaciones con Cuba, con
la retirada de la Posición Común, que representa una inaceptable discriminación
ejercida sobre Cuba y su pueblo".
En ese sentido se pronunció Ilda Figueiredo, quien planteó:
"No se puede continuar con una inaceptable Posición Común impidiendo a la Unión
Europea mantener relaciones amplias y abiertas con el Gobierno cubano, sobre la base de
intereses bilaterales"
"Es tiempo de retirar la Posición Común para iniciar la
normalidad de las relaciones entre Cuba y la Unión Europea", precisó.
Por su parte, el Grupo Sur, integrado por Organizaciones No
Gubernamentales europeas, consideró que la citada resolución constituye un error
político.
Precisó, además, que esta refleja una falta de visión y
estrategia a mediano y largo plazos para desarrollar una hoja de ruta eficiente en la
construcción de las relaciones entre la Unión Europea y Cuba.
Desde Atenas, la Federación Sindical Mundial envió un comunicado
de prensa a los medios de difusión internacionales, a las Naciones Unidas y a la
Comisión Europea, en la que repudia la campaña política y mediática contra Cuba.
En la misiva, dirigida también a los sindicatos del orbe, ratifica
su solidaridad con la Revolución, el pueblo y los trabajadores cubanos, demanda el fin
del bloqueo norteamericano a la Isla y exige respeto al derecho de Cuba a decidir su
propio destino y su modelo económico, político y social.
Igualmente, en la capital del país helénico, el Comité Griego de
Solidaridad Democrática Internacional calificó la resolución como un esfuerzo más de
la Unión Europea para dar credibilidad a los grupos contrarrevolucionarios en Cuba
financiados y mantenidos por Washington.
También desde Italia, la Red de Comunistas de ese país hizo
público su rechazo a esta nueva agresión a la nación antillana.