| Se extiende por
Haití labor de egresados de la ELAM Raymundo Gómez Navia, enviado especial de la AIN
Puerto Príncipe 20 feb (AIN) La actividad de
la Brigada Internacional Henry Reeve comienza a extenderse por el territorio del área
metropolitana y sus alrededores, donde se abren puestos de salud en coordinación con la
Brigada Medica Cubana.
Graduado en 2009 de la Escuela
Latinoamericana de Medicina (ELAM), Anselmo Ramírez, de El Salvador, explicó que en el
puesto de salud abierto en la "marche" (mercado) de Leoganne, dividieron la
labor en pareja: dos efectúan las consultas en el lugar, y otros dos realizan las visitas
de terreno.
"Sonia Cherie, haitiana nacida en
Mirebalais, nos ayuda con el idioma creole. Según ella, nos ayuda por el bien de su
pueblo, sin mediar interés económico alguno. Aprendió el español en Republica
Dominicana, donde residió siendo pequeña", expresó Ramírez.
"Es un puntal para nuestro trabajo, pues
moviliza a los pobladores de la comunidad para la consulta medica ambulante",
precisó.
La pareja de galenos concluye alrededor del
mediodía su recorrido y se une a sus colegas en el puesto fijo, reforzando la atención a
los pacientes.
En los ocho días de trabajo hemos encontrado
dolencias como cefalea, gastritis aguda, traumatismos, infecciones tanto en la piel,
respiratorias como urinarias, provocadas por el agua ingerida o utilizada, y también por
la ausencia de hábitos higiénicos por la carencia del líquido, acotó.
Ramírez aprovecha la presencia de
camarógrafos y reporteros de la radio y demás medios cubanos de comunicación y envía
desde Haití un afectuoso saludo a Eduardo, Guillermo y Alexander, del puesto de mando de
la Escuela Girón, en Miramar, La Habana, y a su novia, Maria Fernanda Arias González, de
Venezuela, que estudia el internado allí.
"Nos mantendremos firmes, al lado de
este pueblo, contribuyendo a disminuir en la salud, los tantos y tantos males que le
aqueja", concluye.
Ente tanto, Wilberth Barral, boliviano
egresado de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), dijo "no venimos a
construir a Haití sino serán los propios haitianos los que lo hagan, pero sabiendo que
pueden contar con nosotros que estaremos aquí apoyándolos en todo lo que sea
necesario".
Barral está a cargo de la coordinación en
el campamento dos, de la Brigada Internacionalista Henry Reeve, en Leoganne.
Refiere que en el trayecto desde el
aeropuerto hasta Leoganne y ver en unos 30 kilómetros que media entre uno y otro lugar el
desastre ocurrido, se sintió muy impresionado y preocupado también por todo lo sucedido.
"A nuestra llegada a Leoganne laboramos
creando las condiciones de acampada, armando las carpas, erigiendo una ducha casi
improvisada, haciendo nosotros mismos una letrina, en fin, instalándonos en un tiempo que
no pasó de dos días", dijo.
En ese lugar hay un grupo de 55 residentes de
la ELAM, y nueve estudiantes, cinco haitianos y cuatro venezolanos del propio centro.
"Al tercer día prosigue-
iniciamos el trabajo en esta comuna, que cuenta con 200 mil habitantes, en los
asentamientos humanos: el estadio, en la antigua Escuela de Enfermería, en la
"marche" o mercado y en algunas zonas alejadas de la parte urbana como en Los
Santos y en Darbonne".
En los siete días de trabajo han realizado
consultas y visitas de terreno a la manera de la Medicina General Integral (MGI) en Cuba
"Todo esto, nos ha servido para
interactuar con la población y hacerles conocer que hemos venido con nuestras batas
verdes que representan la salud, la paz y la esperanza para ellos.
"Como jefe del campamento y como
boliviano, me siento muy impresionado por la forma que nos encontramos aquí".
Y agrega: "Nos hemos crecido como
personas y como profesionales porque hemos contactado con esta realidad tan difícil y
hemos dado un paso incondicional al venir a Haití por el tiempo que sea necesario,
respondiendo al llamado de nuestro Comandante en Jefe y de la ELAM".
"Cada vez que veo a mis compañeros dar
una consulta medica, o llegar al terreno o atender a un paciente, sinceramente me emociono
muchísimo, porque pienso que en ninguna prestigiosa escuela de Medicina en el mundo, ni
siquiera ningún país, pudiera garantizar el numero de galenos que ha proporcionado estos
momentos la ELAM para Haití".
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