Raymundo
Gómez Navia, enviado especial
Puerto Príncipe, 16 feb (AIN) "Me duele
debajo del corazón", traduce del creole al español un facilitador social, al doctor
que puede ser paraguayo, argentino, peruano, chileno o de cualquiera de las nacionalidades
que integran la Brigada Internacionalista Henry Reeve presentes en Haití.
Los puntos de salud atendidos por el refuerzo de egresados de la
Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) llegados aquí funcionan desde el comienzo de
la presente semana adscritos a los centros hospitalarios de campaña y otros en Croix des
Bouquet, Leoganne, Arcahaie, Grand Goave y en esta área metropolitana.
Ellos se han convertido, en lo fundamental, en puntos de atención
de salud comunitaria
A diario se encuentran referencias del trabajo que desarrollan los
egresados de la ELAM, latinoamericanos y caribeños, junto a este pueblo que puja por
avanzar en medio de la tragedia que les ocasionó el sismo del 12 de enero. Nos las
brindan los detalles siguientes:
En el hospital de campaña de Croix des Bouquet al mediodía de este
martes se mantenían un centenar de personas de diferentes edades y sexos en una fila a la
entrada, para ser atendidos por los médicos.
"Ayer desfilaron por acá 500 personas", expresa con el
rostro mostrando señas de agotamiento uno de los galenos cubanos.
Preguntados los de la fila por qué dolencia o malestar acuden dio
como resultado las más diversas respuestas: dolores de cabeza, de la pierna, del oído,
de los ovarios, en los glúteos, junto a fiebre, deshidratado, catarro, asma, "el
corazón asustado", entre otros.
Pero el más común de los síntomas planteados fue la apuntada
anteriormente: "Me duele del corazón".
Explican los especialistas cubanos que es la manera de expresar lo
que ellos denominan como epigastralgia, es decir, el diagnostico general dado al dolor
abdominal superior, y que aquí, en Haití, esa dolencia está dada por los hábitos
alimentarios (comidas atrasadas y recalentadas una y otra vez en los puntos populares o
informales, y otros problemas), unido a un alto consumo de picante.
Similares resultados se encontraron en el asentamiento de Marassa
11, Calle Lajoie, a dos kilómetros antes de entrar a Croix des Bouquet, donde se agrupan
660 familias y unas 2 mil 800 personas.
En el punto de salud establecido allí laboran varios egresados de
la ELAM pertenecientes a la Brigada Henry Reeve.
Igualmente una fila de unas 30 personas esperan por ser atendidos.
Preguntadas sus dolencias las respuestas fueron: fiebre, malestar en los ojos, dolores de
cabeza, del corazón y de ovarios, anemia y gripe.
Pero la mayor acumulación de malestares la recibió la de
infección vaginal.
Asnal Delva y Desvallons Jean Junior, del Comité de convecinos
actuante en el asentamiento, dicen que ello se debe a las pésimas condiciones de higiene
existentes allí, donde no disponen del abastecimiento del agua imprescindible para vivir
tantas personas, sin mencionar alimento o las carpas improvisadas de tela y cartón.
Según explican, la mayoría de niños, mujeres y hombres duermen
directamente en la tierra del amplio yermo donde esta emplazado el asentamiento.
Por ello, las primeras acciones de los integrantes de la Brigada
Henry Reeve fue recorrer el área y orientar algunas medidas de urgencia para paliar la
situación higiénica existente, como fueron el ordenamiento de lugares para la
acumulación de los desechos generados y la confección de letrinas rusticas para evacuar
las heces, entre otras.
"Mucho agradecemos a los cubanos y hermanos latinoamericanos
que están junto a nosotros en este momento de dolor", expresaron Delva y Junior.
"Y seguiremos estando", se adelantaron a contestar varios
galenos presentes.