Fidel Alejandro Manzanares Fernández
Estudiante de Periodismo
Servicio Especial de la AIN
"El hombre joven se debe a su Patria", dice una premisa
martiana vigente en la sociedad cubana actual y que cobrará nueva vigencia cuando en el
venidero abril acontezca el IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).
Los delegados de cada provincia en la Isla se alistan para el
importante encuentro en el cual, las opiniones y criterios, tendrán como núcleo la
defensa de las conquistas revolucionarias, el análisis profundo del funcionamiento de la
organización y la confianza de la Revolución en sus jóvenes.
Será el momento de hallar soluciones. No se concibe que perduren
los problemas estancados; es momento para avanzar hacia el cercano mañana desde
posiciones críticas y autocríticas.
Cada cual urge de revisarse con pensamiento positivo en la búsqueda
del bien colectivo y por la Patria como única beneficiaria.
Resulta necesario identificar cuáles son las brechas que perviven
en la organización, cómo es el actuar de cada militante. Se deben sepultar errores y
proceder como corresponde a un militante comunista.
Constituye el Congreso momento de notable responsabilidad, seriedad
y firmeza en las convicciones, pues cada hombre es hijo de su tiempo.
El peso futuro de la nación debe recaer, principalmente, en hombros
nuevos y depende en buena medida del accionar de la generación más fresca, ofrecer sus
mejores frutos sin olvidar de dónde procede y hacia dónde se dirige.
Abonar este cuarto mes del 2010 de ideas renovadoras vinculadas más
a la realidad actual de Cuba sin soslayar el contexto internacional, significa la
principal tarea de la UJC, representativa de la fuerza y el empuje de un pueblo que
necesita de sus retoños para continuar el avance de la sociedad cubana en la cual
vivimos.
La labor es y será ardua. El compromiso, mayor aún. Vale recordar
la idea de Fidel plasmada en el carné de la organización: "Hay que tener temple
para ser un joven comunista, hay que tener carácter para ser un joven comunista."