Eduardo
Luis Martín
La Habana, 3 feb (AIN) Tras la tragedia vivida por el pueblo de
Haití como consecuencia del terremoto ocurrido el 12 de enero, uno de los signos más
distintivos en ese país ha sido la solidaridad internacional, en especial la del personal
cubano de la salud.
El doctor Alberto Polanco, responsable de la colaboración médica
de Cuba en Haití, destacó en su intervención en el programa radiotelevisivo de la Mesa
Redonda la importante labor que desarrolla este personal, integrado por profesionales de
la colaboración con esa nación desde hace 11 años y otros que se incorporaron a partir
de la catástrofe.
Explicó que desde 1998, después de otro desastre natural, los
galenos de la mayor de Las Antillas permanecen en Haití brindando asistencia médica en
diferentes comunidades, donde han participado tres mil 148 médicos, enfermeros y otros
técnicos del sector, bajo el principio humanista de no abandonar a sus pacientes.
Señaló que desde 1960 el personal de la salud de Cuba participó
en 25 países víctimas de terremotos y ahora en Haití han atendido a 27 mil 557
lesionados, realizado dos mil 415 intervenciones quirúrgicas, mil 102 cirugías mayores
en condiciones de campaña.
Polanco también destacó el ejemplo recibido por los estudiantes de
Haití que se forman en nuestro país, quienes se dispusieron a participar y se
incorporaron a los colectivos de la salud movilizados en la nación caribeña, junto a
varios médicos y enfermeros de otros países y un grupo de monjas que se sumaron al
personal de Cuba.
El programa de Tele Sur reflejó la declaración del Presidente de
Venezuela Hugo Chávez, quien declaró la disposición de los países del Alba de
contribuir con 20 millones de dólares y la necesidad de concretarlo inmediatamente con
destino a la salud del pueblo haitiano.
Renato Recio, periodista de Prensa Latina, hizo referencia al gran
contraste de la presencia de militares de Estados Unidos armados en acción de ocupación
en tierras de Haití, cuando debían coger herramientas de trabajo y ayudar a ese pueblo
necesitado de colaboración para su recuperación y desarrollo.
Tania Díaz, investigadora de Estudios Caribeños, de la Universidad
de La Habana, se refirió al flujo de capital invertido por los organismos económicos
más poderosos para salvar a los bancos de la crisis capitalista y sin embargo no se
pronuncian ahora para salvar vidas humanas en un pueblo empobrecido por el abandono y la
falta de ayuda.