La Habana, 18 ene (AIN) El terremoto que arrasó a Haití se enmarca
en la tragedia socioeconómica y política que ese pueblo vive desde hace dos siglos,
afirmaron hoy panelistas en Mesa Redonda de la televisión y la radio cubanas.
Haití fue asolado por un terremoto de magnitud 7,3 el martes 12 y
Cuba envió ayuda humana y material para asistir a los damnificados, la que se sumó a los
médicos y técnicos de la salud que laboran en la nación caribeña desde hace más de 12
años, lo que hoy conforma un contingente de más de 400 cooperantes.
La periodista Marina Menéndez sintetizó noticias que estiman unos
250 mil heridos, más de 70 mil muertos, millón y medio de personas sin vivienda, falta
de infraestructura para distribuir la ayuda que llega, peligro de epidemias y éxodo de
miles de haitianos fuera de la capital Puerto Príncipe.
Se supo que, además de la capital Puerto Príncipe, otras
localidades de Haití también sufren graves consecuencias del sismo, y expertos afirman
que este fue 35 veces más potente que la bomba atómica lanzada por EE.UU. contra
Hiroshima, al término de la Segunda Guerra Mundial.
La analista Bárbara Betancourt dijo que ha sido el terremoto la
causa de que Haití aparezca en el centro de la atención mundial, lamentó que la ayuda
internacional no haya llegado antes, y elogió la actitud de República Dominicana, sede
de una conferencia convocada para organizar la colaboración internacional con Haití.
Recordó Betancourt que la colaboración cubana incluyó la anuencia
para el cruce de aviones de EE.UU. sobre su territorio y destacó los aportes de
Venezuela, y también de otras naciones y personalidades.
Sitios digitales en Internet mostraron que en Haití siguen siendo
problemas la falta de agua potable, alimentos y combustible, congestión del aeropuerto,
tomado por EE.UU., destrucción del puerto y del corte de vías terrestres por montañas
de escombros, en tanto se producen saqueos, y se prorrogó hasta el miércoles la
búsqueda de sobrevivientes.
Nueve mil marines norteamericanos ocupan Haití, a los cuales se
anuncia que se sumarán otros 10 mil, para reforzar los intereses geopolíticos que el
gobierno norteño ha mantenido sobre la nación de 27 mil 700 kilómetros cuadrados, que
alcanzó la independencia de Francia en 1804, aunque no pudo liberarse del hegemonismo
foráneo.
El sociólogo Aurelio Alonso afirmó que Haití es una de las
sociedades más sufridas en la historia mundial, y su pobreza es semejante a la de los
más humildes países africanos.
Alonso caracterizó la ocupación de Haití por EE.UU. durante casi
20 años, con lo cual perpetuó la pobreza y la subordinación, a través de gobiernos
serviles; la larga dictadura de Fracois Duvalier, la posterior deposición del presidente
Aristide y la reocupación forzosa de la nación.
El doctor Fernando Cuasch, del centro sismológico del Ministerio de
Ciencia Tecnología y Medio Ambiente en Santiago de Cuba, desde esa ciudad reportó a la
Mesa Redonda que hasta el momento 856 temblores han sido asociados al principal del martes
en Haití con significativo aporte energético.
Sobre las réplicas dijo que es posible que sigan originándose,
pero descartó que superen a las del terremoto principal, aunque la vulnerabilidad de la
infraestructura en Haití añade nuevos peligros y propicia pánico en la población.
Sobre otros fenómenos sísmicos reportados en estos días en el
área caribeña, Argentina y El Salvador, el experto afirmó que no se relacionan con el
ocurrido en Haití.
Subrayó que el servicio sismológico cubano vigila en el Caribe, y
dijo que los índices de fragilidad ambiental de Haití, su deforestación y la situación
precaria de las fuentes acuíferas agravan el desastre.
Reportajes de la televisión cubana mostraron la atención sanitaria
in situ que brindan médicos, cirujanos, técnicos y otros especialistas cubanos y
colaboradores españoles, chilenos, mexicanos, haitianos que estudiaron en Cuba, y de
otras naciones, y se brindaron testimonios dramáticos que evidencian la solidaridad
humana de los cooperantes.
Haití no está en guerra, no necesita soldados como los que llegan
de Estados Unidos, sino médicos como los cubanos, testificaron haitianos entrevistados
por la televisión.
Reportes de Televisión Española desde Puerto Príncipe dan cuenta
de las quejas de Francia y Brasil porque EE.UU. obliga a desviar los aviones e incluso les
impide el aterrizaje y así obstruye la ayuda necesaria.
La analista Marina Menéndez dijo que se anuncia la presencia de
hasta 16 mil marines en Haití, "para velar por la seguridad", pero apuntó que
esa labor de control aeroportuaria es muy ineficiente y suscita quejas también de la
Unión Europea, Venezuela, Nicaragua y otros países.
En ese contexto destacan declaraciones de la secretaria de Estado de
EE.UU., Hillary Clinton, al llegar a Puerto Príncipe, cuando afirmó que su país ha
estado, está y estará presente en Haití.