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familia más grande del mundo Hace unos tres millones de años, cesó por así decirlo el proceso de
inmigración más grande ocurrido en el continente americano. No eran personas circulando
de norte a sur o de sur a norte, sino animales.
Los científicos denominan a este período Intercambio
Americano, cesó de forma paulatina luego de otro evento trascendental que abarcó al
planeta entero, cuando como si un rompecabezas fuera, los enormes tramos de tierra firme,
separados entonces, se fusionaron y dejaron el mapa que hoy representa al mundo.
En aquel movimiento de tierras, apareció el hoy conocido
Istmo de Panamá, que sirvió del puente para que las dos mitades de nuestra América
actual se fundieran prendidas por el territorio centroamericano.
Dicho en lenguaje científico el Intercambio Americano fue un
importante evento paleozoogeográfico en el que la fauna terrestre y dulceacuícola
emigrara de América del Norte a través de Centroamérica hacia América del Sur y
culminó en el Piacenziano, en la primera mitad del Plioceno superior.
Ya tenían por donde subir y bajar mamíferos, aves,
reptiles, anfibios, peces y muy posiblemente, en alguna medida, de polizones, algunas
semillas, animales menores como los parásitos y todo un ambiente vivo que trashumó a
paso lento, dejó fósiles y plantó las estirpes actuales.
Naturalmente, intercambios similares ocurrieron también en
otras latitudes, cuando por ejemplo, está comprobado, la India y África entraron en
contacto con Eurasia hace 50 y 30 millones de años, respectivamente.
Animales de todo tipo que viven en este lado del mundo,
tienen por ello parientes lejanos en otras latitudes, como el más manido de los ejemplos:
las apacibles llamas, vicuñas o alpacas que pueblan las cordilleras andinas y la zona
patagónica del sur de América, son la copia local de los camellos que deambulan por los
desiertos asiáticos y africanos.
El geógrafo, botánico y naturalista inglés Alfred Russel
Wallace, nacido en 1823 y fallecido a los 90 años tuvo a fuerza de observación y estudio
la capacidad de haber comprendido el concepto de selección natural, idea central de la
teoría biológica de la evolución, de su compatriota Charles Darwin.
Fue en la amazonía americana donde mejor pudo constar sus
ideas evolutivas y en 1858 publicó el artículo On the tendency of varieties to depart
indefinitely from the original type (Sobre la tendencia de las variedades a diferenciarse
indefinidamente del tipo original) donde proponía la selección natural como el mecanismo
explicativo de la transmutación de las especies.
Tras leerlo, Darwin lo calificó como el mejor resumen
imaginable de las ideas que él mismo llevaba gestando trabajosamente desde hacía más de
veinte años.
Mientras en las tierras la fauna y flora ampliaban sus
horizontes, en el mar, la biodiversidad sufrió un efecto contrario. Denominado Gran Cisma
Americano, la fauna del mar Caribe se vio aislada del ecosistema del Pacífico, provocando
que ambas comunidades biológicas siguieran sendas evolutivas separadas y debieron
subsistir privadas de sus antiguos nutrientes oceánicos.
Estas son a grandes rasgos las razones por las cuales, en las
islas caribeñas no existan animales feroces o insectos asesinos y sean un paraíso donde
con razón, los lugareños aseguran se puede dormir tranquilo en medio de la naturaleza,
pero son también las mismas causas de que las famosas tortugas de las islas Galápagos
llegaran un día lejano asegura su ADN del mismo centro de África.
Los humanos estamos unidos por un nacimiento común, surgido
ya se sabe de la propia tierra africana, al igual que los animales. Se trata entonces de
asimilar que el parentesco es uno e innegable, no hay razón alguna entonces para que
mirando como anda el mundo no seamos capaces de entendernos, si en definitiva,
somos una familia, la más numerosa que jamás se haya visto y con hogar común llamado
mundo. |