Alina Martínez
Servicio Especial de la AIN
A punto de ser llevado a votación en la Asamblea General de la ONU,
por decimoctava ocasión, el informe de Cuba "Necesidad de poner fin al bloqueo
económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra
Cuba", conviene subrayar que esa genocida medida también es un atentado a la
cultura.
Ni la cercanía de los dos pueblos ni los vínculos históricos, han
detenido el empeño de diferentes administraciones norteamericanas -junto a la mafia
cubanoamericana- por impedir la libre circulación de artistas, escritores, científicos y
demás intelectuales entre ambos países.
El más reciente ejemplo es el de la Orquesta Filarmónica de Nueva
York, emblemática institución con más de 70 años, interesada en brindar, por primera
vez, dos conciertos en Cuba, el primero de ellos el sábado 31 de octubre.
Al realizar las solicitudes pertinentes, el Departamento del Tesoro
de Estados Unidos negó las licencias de viaje a patrocinadores de esa agrupación,
precisamente los que financiaban el viaje de los músicos.
Por solidaridad -por demás entendible- la propia dirección de la
Orquesta decidió no venir a Cuba hasta tanto se le otorguen los permisos a quienes los
respaldaron para actuar en La Habana.
La institución cubana de la música, que atendió todas las
coordinaciones de la presentación, se quedó perpleja nuevamente ante esta negativa.
De acuerdo con lo que de forma conjunta se había planificado,
integrantes de la Orquesta norteamericana ofrecerían talleres y sus ensayos serían
tomados como clases por estudiantes cubanos y profesionales de la Sinfónica Nacional,
explicó a la AIN Alejandro Gumá, vicepresidente para las relaciones internacionales del
Instituto de la Música en Cuba.
Dijo que ni en la especialidad del jazz, que tiene raíces cubanas
indiscutibles, ni en la música llamada salsa, se ha podido establecer un intercambio
fluido, siempre limitado por el bloqueo.
Miki Takebe, vicepresidenta de operaciones de la Filarmónica de
Nueva York, aseguró que los integrantes de la Orquesta están "muy
decepcionados" con la decisión del gobierno de Estados Unidos de impedir el
proyectado viaje.
Parecería que este nuevo hecho es llover sobre mojado, pero
realmente reafirma que con la actual administración de Barack Obama la política de
bloqueo sigue siendo piedra angular en el tratamiento hacia Cuba.
Este año sólo se otorgaron licencias para viajar a la Isla, de
forma muy selectiva, a un escaso grupo de artistas estadounidenses, como fueron los
participantes en el Concierto Paz sin fronteras, del 20 de septiembre último.
Aún la Orquesta Filarmónica de Nueva York y sus patrocinadores
esperan la autorización para viajar, quizás el único caso de negativa enfrentado por
esa institución.
Esta es sólo una arista del bloqueo cultural de Estados Unidos
contra Cuba que ya llega al medio siglo, y sigue.