| Alarcón: Nueva
prevaricación de EE.UU. contra Los Cinco Roberto Pérez Betancourt
La Habana, 29 may (AIN) Manipulaciones de la Fiscalía de EE.UU. tratan de
impedir que la Corte Suprema conozca el caso de Los Cinco cubanos antiterroristas,
constataron hoy expertos en el programa radiotelevisado Mesa Redonda.
Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del
Poder Popular (Parlamento), precisó que son los representantes del Gobierno de Estados
Unidos quienes han presentado el reclamo para entorpecer a la justicia.
Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández,
Ramón Labañino y René González han sido víctimas de la mala intención política del
Gobierno estadounidense, en manifiesta aplicación de una doble moral antiterrorista, que
protege a criminales en su territorio, como Luis Posada Carriles.
El Presidente del Parlamento cubano abundó en detalles de
las contradicciones evidentes por parte del Gobierno y los tribunales; las manipulaciones
de pruebas y las mentiras en la conducta de la Fiscalía, así como en dictámenes de
algunos jueces, mientras otros han argumentado bien la inocencia de los acusados, como
hizo la señora Crabish.
Sobre la perspectiva del caso de Los Cinco, Alarcón estimó
que los jueces del Supremo no necesitarían demasiado tiempo para decidir si lo revisan, y
opinó que deben de hacerlo alrededor del 15 de junio.
Retirar las acusaciones falsas que presentó el gobierno de
EE.UU. es lo que procede para que concluya todo el proceso de Los Cinco, y el presidente
de Estados Unidos puede hacerlo, afirmó Alarcón.
Recordó que la Fiscalía estadounidense retiró en mayo las
acusaciones contra dos espías reales a favor del estado de Israel, lo que demuestra que
sí se puede por parte de Obama.
Subrayó Alarcón que no se trata de la mala conducta de un
muchacho, sino de un gobierno y de un sistema judicial en el ejercicio de sus funciones,
algo que se llama prevaricación calificó, pues se ha cometido un crimen de
prevaricato o incumplimiento malicioso o por ignorancia culpable de las funciones
públicas que se desempeñan.
Prevaricación también quiere decir injusticia dolosa o
culposa de un juez o magistrados, aclaró.
Añadió que en ambos casos se aplican esas acepciones, desde
el día mismo del arresto de Los Cinco hasta el viernes anterior, cuando el gobierno de
EE.UU. presentó su escrito de oposición a que la Corte Suprema conozca del caso.
Alarcón leyó parte del documento presentado por la
Fiscalía federal, la que insiste en cargos que antes la Corte de Apelaciones de Atlanta
decidió anular junto con la sentencia que dictó contra algunos presos.
Recordó que los magistrados de apelaciones declararon que
las condenas habían sido erróneas, al no haberse encontrado por la Corte que se hubiera
reunido o transmitido información secreta, lo que sigue siendo ignorado por el Gobierno.
La Corte Suprema estadounidense debe decidir si admite o no
la revisión de los casos que le fueron presentados por los abogados de la defensa, los
cuales han sido avalados por 12 Amicus Curiae signados por 10 premios Nobel y otras altas
personalidades cuyo interés es contribuir a la mejor comprensión de las arbitrariedades
cometidas.
Informó Alarcón que la réplica de los abogados de la
defensa al escrito del Gobierno fue presentada el miércoles último en 10 páginas en las
cuales se enfatiza que se trata del único juicio en la historia condenado por Naciones
Unidas, hecho que el Gobierno estadounidense ignora al igual que hace con la docena de
Amicus Curiae.
Añade que el número de Amicus supera al de cualquier otro
caso anterior sometido al Supremo, y aborda cuatro argumentos fundamentales.
Uno de ellos trata sobre la discriminación racial a que se
sometió la selección del jurado que actuó en el juicio primario contra Los Cinco, lo
cual explicó.
Otra cuestión es la sede del juicio, impugnada en su momento
por la defensa con razones suficientes para evidenciar la probabilidad de parcialidad,
cuando en Miami estaba fresca la experiencia del niño Elián González, secuestrado por
elementos mafiosos asentados en el sur de la Florida y devuelto finalmente a su padre en
Cuba.
También los defensores sostienen lo que es obvio, indicó
Alarcón: No hay prueba alguna de que Gerardo Hernández haya tenido que ver con los
acontecimientos que condujeron al incidente con avionetas que sobrevolaron el espacio
cubano, lo que incluso fue admitido documentalmente por el propio Gobierno estadounidense
en mayo de 2001.
No obstante, Gerardo es la única persona en el planeta que
está cumpliendo una condena a perpetuidad por algo de lo que no fue acusado cuando fue
declarado culpable. Es esta la mejor prueba de que la sede de aquel juicio era
inadmisible, porque solo un jurado escogido en Miami pudo llegar a tan absurdo fallo,
precisó.
El cuarto elemento explicado por la defensa al Supremo trata
de un acto de discriminación, pues la corte de apelaciones decidió antes anular la
sentencia contra Ramón y Antonio, pero no lo hizo en relación con Gerardo, a quien
increíblemente le ratificó dos cadenas perpetuas.
Está demostrado que las alegaciones de condena eran falsas.
El cargo dos de espionaje, la corte de Apelaciones de Atlanta llegó a la conclusión de
que no existió, pues no hubo transmisión de información secreta.
Mostró Alarcón una carta del ex gobernador de Puerto Rico
dirigida en diciembre 15 de 2008 a Barack Obama, presidente electo de EE.UU., en la que
solicita que el Tribunal Supremo investigue el asesinato de Carlos Muñiz Varela, ocurrido
hace 30 años.
Precisa la misiva que, a pesar de que el Buró Federal de
Investigaciones posee pruebas que facilitarían el enjuiciamiento de los culpables, no las
ha suministrado, y menciona nombres de los criminales.
Alarcón y el abogado José Pertierra, quien representa a
Venezuela en el reclamo de extradición del terrorista Luis Posada Carriles, reiteraron
también la autoridad del presidente Obama para actuar conforme a la ley y la justicia, y
asumir la rectificación moral de EE.UU. por haber instigado al terror durante todos los
años transcurridos. |