San Diego, 16 mar (AIN) El manager cubano
Higinio Vélez se mostró optimista en relación con los próximos partidos de su equipo,
en el II Clásico Mundial de Béisbol, tras perder 6-0 ante Japón, en esta ciudad.
Vélez expresó a su afición que "tengan confianza y calma,
porque aquí nadie va a ganar invicto. Estamos preparados para situaciones de este tipo,
aunque no nos gusta perder. Reitero, tenga fe, que seguimos aspirando a llegar a Los
Ángeles".
Sobre el pitcher ganador, Daisuke Matsuzaka, señaló que "es
un gran lanzador. Lo hemos visto ganar en olimpiadas y otros eventos internacionales.
Estaba en gran forma y se hizo muy difícil anotarle. Siempre supo lo que debía
hacer".
Al referirse al comportamiento de sus jugadores, señaló que
"no tuvieron una buena tarde; era un partido duro que perdimos, pero eso no significa
que estamos derrotados. Saldremos por la victoria frente a México, es como decir que la
batalla recién comienza. Sabemos pelear de abajo".
Para el zurdo Aroldis Chapman tuvo palabras de aliento, cuando dijo
que "es un lanzador de temple, con solo 21 años, obligado a ganar en experiencia;
quizás sintió la presión de un juego de características comprometedoras y no fue su
mejor actuación.
"Sabemos de sus condiciones y como debe trabajar para mejorar
el control, solo así podrá sacar provecho a sus grandes cualidades. Tiene un gran
futuro".
El manager nipón Tatsunori Hara confesó que "salieron mejor
las cosas de lo que esperaba; había soñado muchas variantes para anular al fuerte equipo
de Cuba, pero Matsuzaka realizó un trabajo formidable, a la altura de un consagrado de
grandes ligas".
"Ganar el primer juego es muy importante, por eso pusimos todo
el empeño en la victoria. Había mucha tensión en el terreno, todos los jugadores así
lo expresaban, y pudimos hacer tres en el tercero y todo fue mas fácil", apuntó.
Matsuzaka explicó que "trabajé con cuidado. Conocía a los
cubanos y tenía que sacar provecho a esa experiencia; me concentré y conseguí dominar
en los momentos más críticos, como el primero y tercero, pero me recuperé e incluso
propiné escón de ponches; después no tuve dificultades".