Madre Teresa
Agnes, de Macedonia y Calcuta Agnes Bojaxhio dijo una vez: "A
veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos
si le faltara una gota", una frase que pudo ser pronunciada por otras personas, pero
si decimos que Agnes era el nombre real de la Madre Teresa de Calcuta, entonces las
explicaciones sobran.
Cuando murió por infarto el 5 de septiembre de 1997 con 87
años, muchos de entre los miles de mujeres y hombres que lloraron, fueron antes niñas y
niños rescatados por esa monja de los barrios más miserables de la India, o enfermos
solitarios sobre cuya mano se posó a modo de consuelo la de de esta mujer menuda.
Resumir la vida de Madre Teresa es remontarse al 26 de agosto
de 1910 en la actual Macedonia, donde nació, y seguir muy pronto la narración, porque
desde los cinco años se dedicó por iniciativa propia a la religión católica.
La vida religiosa giraba por aquel entonces -con
excepciones-, dentro de los claustros, enseñar en colegios o hacer caridad entre
necesitados y enfermos, pero la hermana Teresa la asumió con una visión más amplia. En
su acción humanista, las divinidades no fueron el centro principal de su discurso, sino
que primó en ella un sentido de responsabilidad social para con los más pobres entre los
pobres.
A los 18 años ingresó a la Orden de las Hermanas de Nuestra
Señora de Loreto en la India, en 1931 tomó el nombre de Teresa en honor a la Monja
francesa Thérèse Martin; en 1937 emitió los votos religiosos y enseñó por 20 años en
el Colegio Santa María en Calcuta, India.
Cuando tenía 38 años el entonces Papa Pío XII le concedió
permiso para ejercer su servicio pastoral como monja independiente y comenzó a compartir
su vida en las calles de Calcuta con los miserables.
Para ayudar a los leprosos fundó en 1950 una orden religiosa
femenina llamada las Misioneras de la Caridad, cuyo trabajo inicial fue enseñar a leer a
los desamparados de la calle: Pero faltaban brazos y 33 años después junto a fray Joseph
Langford creó la orden masculina, los "Hermanos Misioneros de la Caridad".
Entre los muchos títulos y honores recibidos a lo largo de
su vida, destacan en 1979 el Premio Nobel de la Paz; los premios Kennedy, Nehru, Balzán,
Orden Libertador Simón Bolívar y en 2003, en un caso inusual dentro de los mecanismos
vaticanos, el Papa Juan Pablo II ordena su beatificación.
Héroes y heroínas ha habido muchos y los habrá. Las
guerras, los desastres naturales, las situaciones de inhumanidad extremas llevan a mucha
gente a sacar lo mejor de sí y extienden sus manos para aliviar el dolor ajeno.
Héroes cotidianos y anónimos también hay muchos, y es el
caso de Teresa de Calcuta y sus miles de seguidoras que luchan contra flagelos como el
hambre, las enfermedades, el desamparo, males que no tienen como las guerras o los
desastres naturales fecha de comienzo y fin, sino que son el día a día de millones de
seres humanos y el objetivo de esos capaces de ser esa gota de agua sin la cual
efectivamente, el mar, sería menos. |