Este es un momento extraordinario para la
economía de los Estados Unidos.
Hemos visto situaciones lamentables en la
economía de Estados Unidos.
El objetivo es preservar la economía del país.
He afirmado que la economía global sigue
gobernada por legislaciones del Siglo XX y hay que adaptarla a las finanzas del Siglo XXI.
Los bancos han visto restringido el crédito.
Muchos prestamistas aprobaron créditos sin
examinar la capacidad de pago.
¿Cómo llegamos a este punto? ¿Cuál será el
futuro financiero del país?
Los economistas plantean que son problemas de
más de una década.
Muchos economistas están de acuerdo en que los
problemas que tenemos hoy se produjeron a lo largo de mucho tiempo.
Muchos empresarios obtuvieron créditos para
hacer negocios, comprar casas, autos. Hubo muchas consecuencias negativas, especialmente
en el mercado inmobiliario.
Muchos prestamistas aprobaron créditos sin
examinar la capacidad de pago de sus clientes.
Muchas personas pensaron que iban a poder pagar
sus hipotecas y no fue así.
Todo esto tuvo efectos que trascendieron al
mercado inmobiliario.
Los títulos o valores se venden a
inversionistas en todo el mundo. Muchos pensaron que los títulos tenían valor tangible.
Muchas compañías como Fredie Mac pidieron
mucho dinero prestado, colocando en riesgo nuestro mercado financiero.
Los grandes bancos se vieron con gran cantidad
de activos que no podían vender.
Otros bancos se encontraron en situaciones
similares y se agotó el crédito disponible.
Muchos creían que tenían el aval del Gobierno
Federal, colocando en riesgo nuestro sistema financiero.
La situación se hizo más precaria con el paso
del tiempo.
Creo firmemente en la libre empresa.
El declive inmobiliario tuvo un efecto dominó.
Creo que las compañías que tomaron decisiones
equivocadas deben pagar por ello. En circunstancias normales yo no habría optado por
esto, pero no estamos en circunstancias normales.
El mercado no está funcionando adecuadamente.
Ha habido una gran pérdida de confianza.
Los principales expertos del gobierno concuerdan
en que si no hay una acción inmediata, puede haber un pánico en el país con más
quiebras de bancos y un efecto negativo en las cuentas de jubilación, se incrementarían
los embargos de inmuebles, y millones de estadounidenses pudieran perder sus empleos.
El país podría enfrentar una recesión larga y
dolorosa. No podemos permitir que esto suceda.
Muchos se preguntarán cómo va a funcionar este
plan de rescate.
Debe actuarse con la mayor celeridad posible.
El gobierno colocaría hasta 700 mil millones
para inyectar liquidez.
El gobierno tratará de que los mercados se
normalicen cuanto antes.
Hemos visto cómo una compañía puede crecer
tanto, que su valor puede comprometer a todo el sistema financiero.
Se debe autorizar al gobierno a vigilar a las
empresas para asegurarse de que su crecimiento no comprometa a la economía global.
El capitalismo democrático es el mejor sistema
que se ha desarrollado.
Sé que los estadounidenses a veces se
desaniman, pero esta es una situación pasajera.
La historia ha demostrado que en tiempos de
necesidad, sus líderes se unen para enfrentar estas circunstancias.
Mañana se reunirán, en la Casa Blanca, Obama,
McCain y otros líderes del Congreso.