La Habana, 19 sep (AIN) El General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente
de los consejos de Estado y de Ministros de Cuba, recorrió zonas severamente afectadas
por los huracanes Gustav e Ike en la provincia de Pinar del Río y el municipio Especial
de Isla de la Juventud.
Los periódicos Granma y Juventud Rebelde informan hoy que también
participaron los miembros del Buró Político del Partido Comunista (PCC) Carlos Lage
Dávila, el general de cuerpo de ejército Leopoldo Cintra Frías, Jorge Luis Sierra Cruz
y Yadira García Vera, ministros del Transporte y la Industria Básica, respectivamente.
Igualmente, Fidel Figueroa de la Paz, ministro de la Construcción,
y otros dirigentes del PCC y el Gobierno.
A su llegada al territorio pinero, Raúl presidió la reunión del
Consejo de Defensa Municipal que evaluó en detalle los daños. Indicó a cada uno de los
dirigentes que lo acompañaban hacer una evaluación de las afectaciones en su sector y la
estrategia para resarcirlas.
Tras una valoración general realizada por Carlos Lage, acerca del
impacto económico de ambos huracanes y la forma en que el país se propone enfrentarlo,
en particular la producción de alimentos, Yadira García expresó que más que
revitalizar se reelectrifica el municipio y ya se ha restablecido el 81 por ciento del
servicio, buena parte de este a partir de grupos electrógenos.
Jorge Luis Sierra informó sobre la recuperación paulatina del
transporte y Fidel Figueroa acerca de la construcción de viviendas, pues recibieron
daños 21 mil 351, de ellas mil 622 con derrumbe total, por lo que muchos habitantes de la
Isla residen actualmente en facilidades temporales, centros de evacuación o casas de
familiares, vecinos o amigos.
El Segundo Secretario del Partido indagó sobre las medidas
adoptadas previamente, durante el paso del huracán y en la etapa recuperativa. Orientó
evaluar con profundidad cada una de ellas y además tener en cuenta las mejores
experiencias que se aplican en el país. Insistió en la necesidad de alcanzar la mayor
efectividad y eficiencia en medio de una crisis económica mundial cada vez más acentuada
y de un cambio climático acerca de cuyas consecuencias Fidel alertó hace varios años.
Como plantea la Información Oficial publicada, dijo, la evaluación
preliminar sobre los daños ocasionados arroja que ascendieron a cinco mil millones de
dólares y pudieran ser mayores. Las prioridades del momento son la producción de
alimentos, la vivienda y el restablecimiento del servicio eléctrico, concluyó.
"¡Nosotros sabíamos que usted iba a venir!", fue la
expresión de una cubana, en medio de la multitud que se agrupó de forma espontánea en
las proximidades del Hospital General Docente Héroes del Baire, de Nueva Gerona, al
conocer de la presencia en dicha institución de Raúl, quien en emotiva tribuna
improvisada transmitió un saludo al pueblo pinero del Líder de la Revolución,
compañero Fidel Castro Ruz, quien, dijo, ha estado permanentemente al tanto de los
estragos.
En animado diálogo con los pobladores, en compañía de la primera
secretaria del Partido en el municipio, Ana Isa Delgado Jardines, el Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros se refirió al esfuerzo multiplicado en todo el
archipiélago por recuperar, con duro trabajo y esfuerzo colectivo, lo devastado por los
meteoros.
Raúl recordó que inicialmente, en menos de 24 horas, se
concentraron los esfuerzos en la Isla de la Juventud y los municipios del occidente del
país afectados por Gustav, pero con el paso de Ike los daños se extendieron, en mayor o
menor medida, a todo el territorio nacional, por lo que observando la adecuada prioridad a
los más afectados, todos requieren determinada atención. Valoró de ejemplar el
comportamiento de la población y la labor de los Consejos de Defensa, de las
organizaciones políticas y de masas, así como de los órganos de la Defensa Civil y del
gobierno, en aras de preservar sobre todo las vidas humanas.
Ante la exclamación: "¡Confiamos en los líderes de la
Revolución!", Raúl respondió: "Nosotros confiamos en el pueblo y lo único
que le pedimos es que no pierdan la esperanza, ni pierdan la fe, no dejen que se les caiga
el ánimo, porque vamos a recuperar todo lo que teníamos". Recordó que en la Guerra
de Liberación la convicción y unidad fueron armas esenciales de la victoria, y exhortó
a emplear con racionalidad cada recurso.
El recorrido concluyó en el puerto de Nueva Gerona, donde
trabajadores de la Isla de la Juventud y Ciudad de La Habana laboran extensas jornadas en
la descarga de alimentos, materiales de construcción, equipos y recursos de todo tipo,
destinados a las tareas recuperativas.
Ya a punto de partir Raúl afirmó: "Me voy contento porque vi
a los pineros contentos. Hablé con diversas personas y no vi ninguna cara hosca. Les pido
que conserven ese espíritu de dar solución a los problemas. La Isla se volverá a poner
como antes... más bonita y próspera".
En horas de la tarde, el Presidente de los Consejos de Estado y de
Ministros y sus acompañantes emprendieron viaje hacia Pinar del Río. Momentos después
de su arribo a la capital provincial, presidió la reunión del Consejo de Defensa, junto
a Olga Lidia Tapia, primera secretaria del Partido en el territorio. En esta se brindó
una amplia información acerca de los perjuicios ocasionados al extremo occidental de la
isla por los huracanas Gustav e Ike y las medidas adoptadas para resarcirlos en el menor
plazo posible.
Se conoció que el país trabaja en la adquisición de los medios
necesarios para equipar 15 brigadas de movimiento de tierra, una para cada provincia y la
Isla de la Juventud, de las cuales las de Pinar del Río, Camagüey, Las Tunas y Holguín
tendrán una composición reforzada, especialmente con más camiones de volteo.
Además se crearán otras 70 brigadas, dos por cada uno de los 35
municipios más afectados, con capacidad para construir cada una cien viviendas por año
como promedio.
El Segundo Secretario del Partido informó que estas brigadas fueron
diseñadas por el compañero Fidel antes de su enfermedad, ahora se consultó con él la
composición prevista y se hicieron los ajustes que recomendó para garantizar su
vitalidad en caso de rotura de los equipos esenciales. Alertó además que se requerirá
determinado tiempo para organizar estas brigadas, pues habrá que contratar y adquirir en
el exterior el equipamiento necesario.
Se interesó especialmente por la reconstrucción de las viviendas
destruidas parcial o totalmente y el paulatino restablecimiento del sistema eléctrico
severamente dañado. Planteó el esfuerzo que realiza la nación en los municipios
afectados, que son en la práctica los 169 del país, en mayor o menor cuantía. Destacó
que hemos contado con la rápida y efectiva solidaridad internacional recibida, pero el
esfuerzo esencial tiene que ser de nuestro pueblo.
El Consejo de Defensa pinareño, al igual que el de la Isla de la
Juventud, reconoció el destacado papel de los combatientes de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias y el Ministerio del Interior en las tareas de rescate y salvamento y luego
en la recuperación. Al respecto, Raúl destacó la labor realizada por el general de
cuerpo de ejército Leopoldo Cintra Frías.
Una espontánea congregación de pueblo fue creciendo en la medida
que se conoció la presencia de la comitiva en el municipio de La Palma. En esta cabecera
municipal, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros sostuvo un animado
diálogo con el pueblo durante cerca de una hora, en que se abordaron temas económicos,
políticos y sociales. Raúl se refirió a las millonarias pérdidas económicas
ocasionadas por Gustav e Ike, hasta el punto de ser necesario el empleo de las reservas
estatales.
El extenso recorrido incluyó lugares de la provincia que sufrieron
el paso de los huracanes, donde los ministros que integraron la comitiva informaron a la
población sobre la marcha de la entrega de materiales y recursos para la solución de
necesidades perentorias.
En todos los lugares visitados resultan evidentes los terribles
embates de ambos meteoros, el desolador paisaje de viviendas e instalaciones
socioeconómicas destruidas, de cultivos y bosques arrasados, desde las palmas reales
hasta el marabú arrancado de cuajo por los fuertes vientos y las lluvias.
En contraste, los ¡Viva Fidel!, ¡Viva Raúl!, ¡Viva la
Revolución!, se multiplicaron durante todo el recorrido, junto a otras muchas muestras de
confianza y certeza en la victoria. Son esas imágenes que jamás faltarán en una
verdadera Revolución como la nuestra, en cada encuentro del pueblo con sus líderes.
Así ocurrió, una vez más, en el Consejo Popular de Manuel
Sanguily, donde rostros de hombres, mujeres y niños de todas las edades se mezclaron para
escuchar el mensaje de Raúl, quien utilizando como tribuna el banco de un pequeño parque
y teniendo como fondo las instalaciones del otrora central Sanguily, muy dañadas por
ambos meteoros, resumió conceptos esenciales para esta difícil etapa: mantener, como
hasta ahora, la moral alta con la certeza de que nadie quedará olvidado; trabajar
ininterrumpidamente con responsabilidad, ahínco, orden y disciplina, conscientes de que
es la única vía de enfrentar y vencer los retos que están por delante.