| Lenguas de islas
pequeñas Batata, bohío, caimán, caníbal, canoa, carey, colibrí, enaguas,
hamaca, iguana, maíz, sabana o tiburón son palabras que tienen su origen en las lenguas
arawakanas, habladas en Sudamérica, pero muy preferentemente en el Caribe.
De la lengua arawak nos llega también el
nombre de Mayaguana, la isla más oriental de las Bahamas donde según el censo del año
2000, se pronosticaba que su población podría llegar este año en curso a 312 personas.
Mayaguana es considerado como el punto
medio entre la península de La Florida y la isla de Puerto Rico y es por su ubicación
geográfica un atracadero popular para navegantes en ruta de Estados Unidos hacia el
Caribe y punto también de referencia para los huracanes.
Las Bahamas, sitio del cual se habla
continuamente en esta temporada de tormentas tropicales se componen de dos partes
distintas: por un lado, la pareja de islas formada por New Providence y Grande Bahama, y
por otra parte, las islas exteriores (Out Islands), entre las cuales las más conocidas
son los archipiélagos de Abacos, Biminis, de Exuma y las islas de Cat Island, San
Salvador, Andros, Eleuthera e Inagua.
La Mancomunidad de las Bahamas es un estado
independiente ubicado en el Océano Atlántico, y cuya capital es Nassau, limita al norte
con la Península de La Florida y vista desde nuestro punto de vista, está al norte de
Cuba, aunque lejos.
Oficialmente Bahamas es un archipiélago
formado por 24 islas habitadas, 600 deshabitadas y más de dos mil peñascos y escollos a
cuyo oeste se encuentran las Islas Turcas y Caicos que pertenecen al Reino Unido.
En este mar de
islas está también Inagua, cuyo nombre procede también de la lengua arawak
y está formada por dos porciones: la Gran y la Pequeña Inagua cuya superficie total suma
mil 650 kilómetros cuadrados.
Este es un lugar prácticamente
deshabitado, pero ofrece un panorama paradisíaco, pues unos 60 mil flamencos rosados
viven en total libertad por lo que la isla es muy visitada por turistas amantes de la
naturaleza.
Gran Inagua, por su parte, vive orgullosa
de su producción salina, producto que se le reconoce como las segundas de más calidad en
Norteamérica.
Otra imagen que nos ofrecen estas islas son
sus playas, aunque pequeñas, brillan por las arenas blancas, las aguas verde-azulosas y
de cuando en cuando, un ave inofensiva que posa para la cámara del viajero, sin
asustarse. |